El Equipo Todo-Postemporada 2026 De MLB Tiene A Freddy Peralta Entre Sus Figuras
Los Cerveceros dominan el once ideal tras conquistar su primera Serie Mundial. El quisqueyano fue JMV de la SCLA con efectividad de 0.75.

Fue la postemporada más dominante que Milwaukee ha protagonizado. Los Cerveceros despacharon a los Rays en cinco juegos en la Serie Mundial, con 4-1 en el Juego 5 celebrado el miércoles 28 de octubre, para coronar un recorrido de 11 victorias en apenas 13 compromisos de playoffs. Era lógico, entonces, que gran parte del equipo Todo-Postemporada 2026 vistiera los colores de Milwaukee. Pero la selección de MLB también dejó espacio para una historia dominicana que merece su propio párrafo.
Freddy Peralta, el quisqueyano que reinventó su carrera
El ascenso de Freddy Peralta en esta postemporada no fue una reinvención: fue un redescubrimiento. Tras llegar a Tampa Bay en un canje a mitad de temporada con los Mets, los Rays le sugirieron ajustes puntuales y le devolvieron la confianza. El resultado lo vimos en la Serie de Campeonato de la Liga Americana. Peralta fue electrizante ante los Guardianes de Cleveland, con efectividad de 0.75 en tres presentaciones, incluyendo cinco sólidas entradas en el juego que le entregó el banderín a Tampa Bay. Ese rendimiento le valió el trofeo de Jugador Más Valioso de la SCLA. Aunque su nivel bajó en la Serie Mundial al reencontrarse con su antiguo equipo, el diestro quisqueyano cerró estos playoffs con efectividad de 2.95, digna de un pitcher de primer orden, y su nombre quedará grabado en el equipo Todo-Postemporada 2026 que publicó MLB.
William Contreras, el JMV que lo controló todo
El venezolano apodado "Wild Bill" fue la columna vertebral de Milwaukee. Contreras bateó .373 con OPS de 1.036, conectó imparables en seis de los juegos de postemporada y lideró a todos los peloteros con 19 hits en el camino al campeonato. Detrás del plato fue igual de valioso: controló a los Rays en los senderos con su brazo, ganó desafíos de ABS para sus serpentineros y jamás dejó que la Serie Mundial se le escapara al conjunto de Milwaukee. Su premio al JMV del Clásico de Otoño fue unánime.
Jackson Chourio, hazañas de otro siglo para un jugador de 22 años
Si Contreras fue la cabeza, Jackson Chourio fue el corazón ofensivo. El también venezolano de apenas 22 años se convirtió en el pelotero más joven con un encuentro de cuatro hits en el Clásico de Otoño desde Joe Garagiola en 1946: hazaña lograda en el Juego 3 de la Serie Mundial. Entre los Juegos 1 y 4, sus 10 imparables fueron la mayor cantidad de cualquier jugador en los primeros cuatro choques de una Serie Mundial desde Babe Ruth. Terminó la postemporada con 17 hits (empatando a Pratt, solo por debajo de Contreras) y nueve empujadas, igualado con Contreras como los máximos impulsadores de cualquier jugador en esta postemporada.
Cooper Pratt, el novato que escribió historia
La selección del campocorto fue para el novato Cooper Pratt, de 22 años. En el Juego 4 de la Serie Mundial, Pratt conectó cuatro hits, entre ellos el cuadrangular de la 12da entrada que puso arriba a Milwaukee. Fue el primero que conecta un jonrón en extrainnings en una Serie Mundial siendo novato, y el jonrón número 29 en la historia del Clásico de Otoño en esa situación. Con al menos ocho imparables en la serie, Pratt se convirtió en apenas el 14to jugador en la historia de MLB con al menos ocho imparables en una Serie Mundial a los 22 años o menos.
Aaron Ashby, el relevista histórico
Dentro del impenetrable bullpen de Milwaukee, Aaron Ashby protagonizó la racha más larga sin permitir carreras para un relevista en una sola postemporada, con 18 entradas en blanco, superando la marca que ostentaba Andrew Miller, según Elias Sports Bureau. Ashby consiguió al menos cinco outs en ocho de sus nueve apariciones, cumpliendo a la perfección el rol de apagafuegos que le asignó el manager Pat Murphy.
Manny Machado y el resto de la liga
El equipo Todo-Postemporada no fue exclusivo de Milwaukee. Manny Machado, siete veces convocado al Juego de Estrellas, protagonizó su mejor postemporada individual con los Padres: .350 de promedio y OPS de 1.080 en seis juegos, aunque San Diego no pudo avanzar. Por los Yankees, Ben Rice cargó la ofensiva con el mayor promedio (.421), el mejor slugging (1.105) y el mejor OPS (1.605) entre todos los bateadores con al menos 20 turnos al bate en esta postemporada. Y por los Bravos, Michael Harris II bateó .407 en dos series, con 11 hits en 27 turnos.
La postemporada del 2026 quedará en los libros por muchas razones: la primera corona de Milwaukee, los récords de Chourio, la gesta de Pratt y el redescubrimiento de Peralta. El béisbol de octubre volvió a demostrar que las historias más grandes se escriben en su propio tiempo.
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