Los Brewers Van Por El Sweep De Los Dodgers En El Juego 4 De La NLCS
Milwaukee llega con ventaja de 3-0 y busca regresar a la Serie Mundial por primera vez en 44 años. Los Dodgers, campeones vigentes, necesitan hacer historia para sobrevivir.

Una noche de octubre en el Dodger Stadium. La Serie de Campeonato de la Liga Nacional llega a su momento más tenso y el Juego 4 de la NLCS podría ser el último. Los Milwaukee Brewers entran con ventaja de 3-0 y el olor a Serie Mundial en las narices por primera vez en 44 años. Los Dodgers, bicampeones vigentes, solo tienen una opción: ganar o irse a casa.
La estadística es demoledora para Los Ángeles. En toda la historia del béisbol en series de siete juegos, los equipos con ventaja de 3-0 han ganado esa serie 41 de 42 veces, con 32 de esos desenlaces terminando en barrida. Solo los Red Sox de 2004, en la NLCS ante los Yankees, han logrado remontar una desventaja semejante. El mánager de los Dodgers, Dave Roberts, estuvo precisamente en ese equipo histórico. "Lo he vivido", dijo. "Nuestros jugadores han sido probados en batalla. Es un juego de eliminación. Tenemos que conseguir un triunfo."
Del lado de Milwaukee, la calma es absoluta. Jackson Chourio, el joven jardinero que ha sido la chispa ofensiva de los Brewers, lo resumió sin adornos: "Todavía no hemos completado nada. El trabajo no está terminado. Tenemos que salir con la misma mentalidad: ganar." Su jonrón inicial en el Juego 3 fue el segundo cuadrangular de este postemporada y el sexto de su carrera, lo que lo convirtió en el líder absoluto de la historia de los Brewers en jonrones de postemporada. Además, su hit 18 de por vida en octubre lo puso por encima del Salón de la Fama Andruw Jones como el jugador con más carreras impulsadas en postemporada antes de cumplir 23 años.
En el montículo, la decisión de Milwaukee es audaz: Shane Drohan, zurdo que hace su debut en postemporada, recibe la pelota en un juego potencialmente definitorio. En su temporada de novato fue 5-5 con 5.07 de efectividad como abridor, pero desde el bullpen redujo ese número a 1.47 en 14 apariciones. El conjunto de los Brewers en postemporada respalda la confianza: su rotación y relevo combinados tienen una efectividad de 1.74, la más baja de los 12 equipos que entraron al postemporada. Los Dodgers responderán con Tyler Glasnow, quien lleva marca de 1.73 de efectividad en siete apariciones este octubre y ha visto cómo su equipo gana los siete partidos en que él ha lanzado. En su último turno, contra los Braves en el Juego 4 de la SDLN, Glasnow concedió cinco bases por bolas pero limitó el daño a una carrera en 4.2 entradas.
La alineación de Los Ángeles llega con bajas en el rendimiento. Shohei Ohtani, que arrastra molestias en el bíceps derecho y la rodilla izquierda, bajó en el orden de bateo junto a Will Smith. Sin embargo, ambos dieron señales de vida en el Juego 3: Ohtani conectó un sencillo a 113.5 mph y Smith respondió con un doblete de dos carreras. Kyle Tucker ha sido la excepción positiva para una ofensiva fría, bateando .304 en la serie. Freddie Freeman también maneja una lesión en la rodilla derecha y está en modo guerrero. Por primera vez en la serie, Roberts confirmó que el cerrador Edwin Díaz, único relevista de Los Ángeles que no ha lanzado en la NLCS, tomará el campo este jueves 15 de octubre.
El contexto histórico añade capas a este Juego 4 de la NLCS. Si Milwaukee cierra la faena, se convertirá en el primer equipo en ser barrido en postemporada por un rival, para luego barrer a ese mismo rival en la ronda siguiente, el año posterior. El número 44 también planea sobre el momento: son exactamente 44 años desde que los Brewers llegaron por última vez a la Serie Mundial, y el 44 es el número retirado por la organización en honor al Salón de la Fama Hank Aaron, quien anotó su jonrón número 755 con los Brewers en 1976, hace exactamente 50 años. La historia espera en el Dodger Stadium. La pregunta es quién la escribirá.



