Blake Snell Rescata A Los Dodgers En El Juego 3 De La NLCS Ante Milwaukee
Los Cerveceros tienen a los campeones defensores contra las cuerdas. Esta noche en Chavez Ravine, Los Ángeles pone su dinastía en manos del doble ganador del Cy Young.

La imagen no cuadraba con el guion de ningún aficionado de Los Ángeles: los Dodgers, dos veces campeones del mundo, luciendo derrotados ante unos Brewers que llegaron al Dodger Stadium sin complejos. Milwaukee ganó los dos primeros partidos de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional (NLCS) en su casa y este miércoles 14 de octubre viaja a Chavez Ravine a intentar lo impensable: dejar a los campeones al borde del precipicio. Blake Snell, el doble ganador del Premio Cy Young, es la última carta que Dave Roberts puede jugar para evitar el colapso.
El pitcheo de Snell frente a Robert Gasser en el Juego 3 de la NLCS es mucho más que un duelo de abridor. Es una prueba de carácter. El zurdo ha tenido una existencia de lujo en Los Ángeles: en dos temporadas con el uniforme azul, apenas ha abierto 20 juegos de temporada regular, pero cuando aparece, lo hace con autoridad. Su efectividad acumulada de 2.16 en esos arranques lo ubica entre los mejores de la franquicia cuando está sano. El problema siempre ha sido llegar al montículo. Esta noche no hay excusa: el mound está ahí, la temporada se acaba si no ganan, y Snell lo sabe. "Siempre importa cómo terminas", dijo antes del juego con una claridad que delataba todo lo que carga ese momento.
Del otro lado del dugout, la pregunta más incómoda de la postemporada sigue sin respuesta: ¿dónde está Shohei Ohtani? El japonés, la mayor inversión en la historia del béisbol, llega al Juego 3 con un línea de 3 para 20 con siete ponches y sin un solo hit extra en toda la postemporada. Peor aún: no ha conectado jonrón en 24 juegos consecutivos, racha que se remonta al 19 de agosto. La rodilla izquierda lo ha perseguido toda la segunda mitad del año, y el debate sobre si debieron protegerlo antes se ha convertido en el tema obligado de cada transmisión. Roberts confirmó que Ohtani abrirá como titular, respetando la voluntad del propio jugador. Si los Dodgers no despiertan su ofensiva esta noche, la pregunta inevitable será si habrá que esperar hasta 2027 para ver al verdadero Shohei.
El contexto histórico le añade peso dramático a cada entrada. En 2018, estos mismos Brewers llegaron a liderar su NLCS contra estos mismos Dodgers 2-1, estuvieron a un triunfo del clásico de otoño y perdieron en el Juego 7 en Milwaukee. Christian Yelich, el capitán, es el único que sobrevive de aquel plantel. El año pasado, Milwaukee fue barrido en la NLCS por Los Ángeles. Dos caídas dolorosas que definen la urgencia de este momento: la ciudad de Milwaukee no ha visto a sus Cerveceros en la Serie Mundial desde 1982, y nunca ha estado tan cerca de terminar esa sequía.
Los Dodgers regresan a casa con toda su mística a cuestas: Chavez Ravine, sus aficionados, su historia. Pero los Brewers han demostrado en dos partidos que la mística no intimida. Esta noche se define si Milwaukee da un paso de gigante hacia el Fall Classic o si Los Ángeles despierta y convierte esta serie en algo completamente diferente. Blake Snell tiene la pelota. La dinastía, en sus manos.



