Los Cerveceros De Milwaukee Ganan Su Primera Serie Mundial
Milwaukee derrotó 4-1 a los Rays de Tampa Bay en el Juego 5 y cerró la serie 4-1 para coronarse en el Tropicana Field con una actuación estelar de Cooper Pratt y Jacob Misiorowski.

Era la segunda vez que Milwaukee llegaba a una Serie Mundial. La primera, hace 44 años, quedó en olvido y deuda. Este miércoles 29 de octubre, en el Tropicana Field de St. Petersburg, Florida, los Cerveceros de Milwaukee se coronaron campeones de la Serie Mundial por primera vez en su historia al vencer 4-1 a los Rays de Tampa Bay y cerrar la serie 4-1. Una espera larga, resuelta en una noche perfecta.
No hubo jonrones. No los necesitaron. Milwaukee construyó su obra maestra con sencillos oportunos, pitcheo dominante y una defensa sin grietas. El novato Cooper Pratt encabezó la ofensiva con dos carreras impulsadas y una anotada, mientras que Jacob Misiorowski apagó los bates de Tampa Bay durante cinco entradas y dos tercios. Cuando el relevista Trevor Megill ponchó al último bateador de los Rays para completar el título, Milwaukee dejó de esperar.
Pratt rompe récords en el Clásico de Otoño
La historia comenzó a escribirse en la segunda entrada. Pratt conectó un sencillo al jardín central que trajo a Brice Turang al plato para el 1-0, aunque fue retirado intentando estirar el hit. Era su quinto imparable consecutivo en la Serie Mundial. El sexto llegaría en la quinta entrada, y con él, la historia: Pratt superó los cinco hits seguidos que Brian Doyle logró con los Yankees de Nueva York en 1978, convirtiéndose en el novato con más imparables consecutivos en el Clásico de Otoño. Ningún bateador encadenaba seis desde que David Ortiz lo hiciera en 2013. En esa misma jugada, David Hamilton lo remolcó con un batazo al jardín derecho para el 2-0.
Misiorowski silenció el Tropicana
Mientras la ofensiva sumaba, Misiorowski hacía su trabajo en silencio. El lanzador derecho no necesitó ponches para controlar el partido: terminó con apenas dos, cedió dos imparables y concedió una base por bolas en 86 lanzamientos. En la tercera entrada, incluso le rompió el bate al cubano Yandy Díaz, quien mostró aparentes molestias físicas durante el partido. La línea final fue impecable: cero carreras en 5.2 entradas y el triunfo asegurado.
Contreras pone el sello venezolano
El golpe que cerró la discusión llegó en la sexta. Con Christian Yelich en base, el venezolano William Contreras conectó un doble potente al jardín izquierdo frente a Garrett Cleavinger para el 3-0. Acto seguido, Pratt remató con un elevado de sacrificio que permitió a Contreras pisar el plato y establecer el 4-0. El aporte venezolano fue central en la celebración: el también venezolano Jackson Chourio formó parte de un ataque que nunca necesitó la pelota en las gradas para hacer daño.
Tampa Bay, sin milagro
Los Rays tuvieron un último intento en la novena. Liam Hicks conectó un doble, anotó con otro de Chandler Simpson y el marcador quedó 4-1, evitando la blanqueada. Pero JoJo Romero y Abner Uribe habían mantenido el cero antes de entregarle la pelota a Megill, quien cerró con tres ponches en dos entradas. No hubo milagro para Tampa Bay.
Milwaukee venía de arrollar a los Dodgers de Los Ángeles 4-0 en la Serie de Campeonato, y antes había dominado la etapa regular con autoridad. Esta coronación, tal como recoge el despacho de la agencia EFE, es el cierre de una temporada de ensueño que puso a los Cerveceros de Milwaukee en lo más alto del béisbol por primera vez en su historia. La ciudad tardó 44 años en volver al Clásico de Otoño. No tardará tanto en recordarlo.
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