Los Guardianes Tumban A Los Rays En El Juego 1 De La ALCS Con Un Triunfo De 7-3
Tampa Bay había picado adelante 2-0 en la primera entrada, pero una decisión cuestionable en el pitcheo y una ofensiva que no despertó selló la derrota.

El festejo en St. Petersburg duró apenas unas entradas. Los Rays abrieron el Juego 1 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana con un golpe temprano, 2-0 en la primera entrada frente a más de 35,000 aficionados en el Tropicana Field, y todo hacía pensar que la fiesta seguiría después de la barrida que Tampa Bay le había propinado a los Yankees en la Serie Divisional. Pero los Guardianes de Cleveland los frenaron en seco y se llevaron la victoria por 7-3.
El punto de quiebre llegó en la séptima entrada. El manager Kevin Cash decidió dejar a su abridor, Drew Rasmussen, enfrentándose a la alineación de Cleveland por tercera ocasión, algo poco habitual en la postemporada moderna. El castigo fue inmediato: Patrick Bailey conectó un jonrón para empatar el partido 2-2, el segundo cuadrangular que el derecho permitía en el juego. A partir de ahí, el bullpen de Tampa Bay, que había sido uno de los pilares del equipo durante la temporada regular y en la ronda anterior, se derrumbó y concedió cinco carreras más en los últimos 3.0 episodios.
"Vamos a permitir algunos batazos a veces", dijo Cash al defender su decisión de no retirar a Rasmussen en la séptima. "Ése es un buen equipo del otro lado. Les ponen mucha presión a los lanzadores, dan muchos fouls y alargan los turnos. Y luego agregas el hecho de que son buenos bateadores". El manager explicó que iba "bateador por bateador" con su observación, pero el resultado terminó por hundir a su equipo.
El otro gran problema de los Rays fue el bate. Ese 2-0 inicial generó esperanzas de que Tampa Bay respondería mejor que en la serie frente a los Yankees, donde el equipo promedió colectivo de .208 y OPS de .599. No fue así. Después de esa primera entrada, los Rays solo sumaron una carrera más, gracias a un bambinazo de Cedric Mullins, y Foster Griffin más cinco relevistas apagaron cualquier intento de remontada.
Los Rays de Tampa Bay acumulan ahora un promedio de .209 como equipo en la postemporada, con porcentaje de embasarse de .261, cifras que hablan de una ofensiva que no encuentra ritmo en el momento más importante de la temporada. "El pitcheo de ellos hizo un gran trabajo", reconoció Cash. "Con su bullpen, con esos brazos de alto octanaje, se convierte en un gran reto crear grandes innings ofensivos". El primer sembrado de la Liga Americana arrancó la ALCS de la peor manera y ahora deberá responder en el Juego 2 para no ceder terreno en casa.
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