Misiorowski Rompe El Récord De Velocidad En La Serie Mundial Y Lleva A Milwaukee A La Victoria
El abridor de los Brewers lanzó a 103.5 mph en el primer pitcheo del Juego 1, rompió el récord de velocidad en la Fall Classic y guió a Milwaukee a una victoria 3-2 sobre los Rays.

Un pitcheo. Eso fue todo lo que necesitó Jacob Misiorowski para reescribir la historia de la Serie Mundial. A las primeras de cambio en el Juego 1 de la Fall Classic este viernes 24 de octubre, el abridor de los Milwaukee Brewers liberó un fastball de cuatro costuras a 103.5 mph contra Yandy Díaz, y con esa sola entrega se convirtió en el pitcher más rápido en la historia del Clásico de Otoño desde que comenzó el rastreo de velocidades en 2008.
El pitcheo se fue por arriba de la zona de strike. Pero el mensaje quedó grabado en el ambiente de Milwaukee como un trueno: Jacob Misiorowski había llegado a la Serie Mundial, y no venía a jugar bonito.
Antes de ese viernes, el récord pertenecía a Aroldis Chapman, quien lanzó a 103.2 mph con los Cubs en el Juego 2 de la Serie Mundial de 2016. Misiorowski lo pulverizó en el primer pitcheo de la noche. Y luego siguió empujando: tocó 103.2 mph contra Ben Williamson en la tercera entrada y alcanzó 103 mph nuevamente contra Díaz en la quinta.
En el primer inning, Misiorowski lanzó 13 pitcheos, once de los cuales fueron fastballs de cuatro costuras. Diez de esos registraron por encima de 101 mph, incluyendo cinco que superaron las 102 mph. Solo uno bajó de triple dígitos: un "modesto" 99.8 mph. Los Rays conectaron dos sencillos, uno de Jonathan Aranda y otro de Chandler Simpson, pero Junior Caminero línea un doble play 5-4 que sacó a Milwaukee del aprieto sin carreras en contra.
Para cuando Misiorowski entregó la bola en la sexta entrada, había lanzado 38 pitcheos a 100 mph o más rápido, la mayor cantidad en un juego de Serie Mundial desde que existe el rastreo de datos. Antes de este viernes, solo 13 pitcheos habían alcanzado 102 mph en toda la historia de la Serie Mundial en la era digital. Chapman tenía diez de esos. Brusdar Graterol, dos. Kelvin Herrera, uno. Ahora Misiorowski tiene sus propios.
Su línea final fue de cinco entradas lanzadas, una carrera permitida, tres hits, un boleto y tres ponches. Tiró 56 de sus 78 pitcheos al cuadro de strike y generó siete swings and misses antes de cederle el montículo a Abner Uribe con ventaja de 2-1 en el marcador. Milwaukee terminó ganando 3-2 para tomar el mando en la Serie.
No es la primera vez que Misiorowski deja un rastro de fuego en los récords postseason. Su primer pitcheo en la postemporada, un misil de 104.8 mph contra los Padres en el Juego 1 de la NLDS, fue el más rápido en la historia del béisbol de postemporada. Aquella tarde también lanzó 52 pitcheos a 100 mph o más, el mayor número por cualquier pitcher en un solo juego de playoffs. En temporada regular había dominado con marca de 1.80 de efectividad, promedio de 100.6 mph con su fastball de cuatro costuras y 252 ponches, el liderato en las Grandes Ligas. Con 24 años, Misiorowski no acumula récords: los devora. Y en la Serie Mundial de 2026, ya abrió con el más sonoro de todos.
NSH
MTL
TOR
CLB
MIA
RBNY
CHI
ATL
CIN
DC
NYC
ORL
NE
PHI
SJ
DAL
MIN
HOU
ATX
SKC
VAN
COL
STL
RSL
CLT
POR
SEA
SD
ASL
ATL
JUA
NCX
NFO
IPS
MCF
ALA
ARS
MUN
RBL
RMA


