Junior Caminero Despierta En La Postemporada Y Enfrenta El Reto De Los Brewers En Las Series Mundiales
El dominicano bateó 42 jonrones en la temporada regular, pero los pitcheos a los que se enfrenta en octubre han puesto a prueba sus ajustes. ¿Cómo planean atacarlo los Brewers?

El jonrón llegó como tiene que llegar: de noche, con el juego en la balanza y el Tropicana Field a punto de estallar. Junior Caminero en la postemporada había sido una promesa sin cumplir durante 36 turnos al bate. Hasta que en el séptimo inning del Juego 6 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana, el batazo salió parabolico, rebotó en el poste de foul del jardín izquierdo y mandó a los Rays a las Series Mundiales.
"Todos lo estábamos esperando", dijo el cerrador de Tampa Bay, Bryan Baker, tras el partido.
El cuadrangular llegó frente a Cade Smith, cerrador de los Guardians, quien había lanzado 880 splitters en su carrera sin permitir un jonrón. El número 881 lo mandó al otro lado de la cerca Caminero.
Los 42 jonrones y el silencio de octubre
El jardinero dominicano de 23 años terminó la temporada regular con 42 cuadrangulares, cifra que solo tres bateadores en todo el béisbol superaron. Pero en postemporada, antes de ese batazo del lunes 19 de octubre, llevaba 36 turnos en blanco. Contra los Yankees en la Serie Divisional fue 3-for-10 con dos ponches. En los primeros cinco juegos de la ALCS contra Cleveland, cayó 4-for-20 con 11 ponches, la mayor cantidad de strikes en un tramo de cinco partidos en toda su carrera en Grandes Ligas.
La razón: los Guardians llegaron con libro en mano.
El plan de Cleveland: rectas elevadas, y más rectas elevadas
Cleveland apostó por la recta de cuatro costuras. Su cuerpo de pitcheo la lanzó en el 37.8% de sus pitcheos en la ALCS, incluyendo el 30.4% de las veces que enfrentaron a Caminero. El plan tenía doble propósito: los Guardians son uno de los equipos que más rectas de cuatro costuras usan en las Mayores, y además, los Rays tuvieron el wOBA esperado más bajo de toda la MLB contra ese tipo de pitcheo en 2026.
La ironía es que Caminero es, en realidad, un asesino de rectas. En la temporada regular quedó en el top 10 en porcentaje de slugging (.641) y slugging esperado (.652) contra rectas de cuatro costuras, entre los bateadores con al menos 100 turnos terminando en esa clase de pitcheo. Contra rectas elevadas, definidas como las que pasan por el centro de la zona o más arriba, bateó .368 y sluggeó .882. Solo Ben Rice de los Yankees hizo más daño en esas condiciones.
Entonces, ¿por qué funcionó la estrategia? Porque Cleveland no solo lanzó rectas altas: lanzó rectas altísimas. De los 53 bateadores que vieron al menos 25 rectas de cuatro costuras en estos playoffs, solo tres recibieron la pelota más alta que Caminero. Y él respondió mal: vio 26 rectas fuera de la zona y persiguió 13 de ellas, una tasa de persecución del 50%, la más alta de su carrera en un solo mes. De esas 13 pelotas perseguidas, falló en siete.
El problema mecánico fue claro. En la temporada regular, Caminero le pegó por debajo al 50% de las rectas que swingueó. En la postemporada, esa cifra subió al 71%. El swing que lo hace elite, ese plano horizontal y veloz que lo mantiene sincronizado con las rectas altas, dejó de funcionar. Cinco de sus nueve peores misses llegaron contra la recta de Daniel Espino.
Los ajustes que salvaron la serie
El Juego 3 fue el punto más oscuro: cuatro ponches, tres contra rectas elevadas fuera de la zona. Pero en los Juegos 4, 5 y 6, Caminero solo persiguió cinco pelotas altas fuera de la zona, y las cinco veces hizo contacto. Tres de esos batazos salieron a más de 106 mph de velocidad de salida. Uno fue un doble remolcador que le dio la ventaja a Tampa Bay en el Juego 4. El otro fue el jonrón del martes que puso a los Rays en la Serie Mundial.
Su solución fue simple pero difícil de ejecutar: adelantarse al pitcheo. Su doble en el Juego 4 contra Espino mostró un ángulo de swing de 19 grados, extremadamente plano, con una velocidad de bate de 81.8 mph, y contactó la pelota 16 pulgadas frente al plato.
¿Qué harán los Brewers?
Milwaukee viene con un plan diferente. En la postemporada, ningún equipo ha lanzado menos rectas de cuatro costuras que los Brewers: solo el 24.1% de sus pitcheos. El nombre que más encaja en el perfil de Cleveland es Jacob Misiorowski, el lanzador que más cuatro costuras tira entre todos los abridores. Pero su efectividad con esa recta en estos playoffs ha bajado: solo un 16.1% de swings-and-miss.
Logan Henderson, el presumible abridor del Juego 2, tiene otra arma: un changeup con el que no teme atacar a bateadores de su misma mano. Ahí puede estar la llave. Caminero no acumuló valor de carrera positivo contra changeups en la temporada regular y sluggeó apenas .328 contra esa clase de pitcheo, su número más bajo contra cualquier tipo de lanzamiento.
Junior Caminero en la postemporada ha demostrado que puede fallar, pero también que puede corregir dentro de la misma serie. Esa capacidad de ajuste es, quizás, la señal más importante para los Rays de cara a la Serie Mundial. Lo que pase en sus turnos al bate puede decidir el campeonato.
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