Cerveceros Y Rays Llegan A La Serie Mundial Por Caminos Opuestos
Milwaukee apostó al talento propio y al draft; Tampa Bay armó su roster a punta de cambios. Dos filosofías distintas, un mismo objetivo: el primer campeonato de cada franquicia.

Una pelota de béisbol puede recorrer caminos muy distintos antes de llegar a la Serie Mundial. Los Cerveceros de Milwaukee y los Rays de Tampa Bay lo demuestran esta temporada: los dos equipos llegan a la Serie Mundial como líderes de sus respectivas ligas en victorias durante la temporada regular, con presupuestos modestos y sistemas de desarrollo envidiados por toda la MLB, pero con filosofías de construcción de roster que difícilmente podrían ser más diferentes.
Milwaukee tiene uno de los rosters de mayor producción de talento propio en toda la postemporada, superado solo por Cleveland, con 10 jugadores criados en casa que suman 31.4 Victorias por Encima del Reemplazo (WAR). Tampa Bay, en el extremo opuesto, apenas cuenta con cuatro peloteros desarrollados internamente y solo 8.9 de WAR por esa vía. Ahí está la paradoja: dos organizaciones hermanas en reputación, radicalmente distintas en método.
El draft, donde Milwaukee manda
Los Cerveceros han sacado más provecho del draft amateur que cualquier equipo de playoffs excepto Cleveland: siete jugadores y 23.0 de WAR. Las selecciones de primera ronda Brice Turang (2018) y Garrett Mitchell (2020) se convirtieron en titulares, y la organización también supo explorar las universidades menores mejor que nadie, encontrando a Jacob Misiorowski, Logan Henderson y Aaron Ashby en rondas medias. Gastaron US$1.35 millones para cerrar a Cooper Pratt en la sexta ronda de 2023, cuatro veces el valor asignado a esa selección, y la inversión ya rindió frutos.
Tampa Bay, en contraste, tiene solo tres jugadores provenientes del draft. Taylor Walls y Chandler Simpson son contribuyentes clave, pero la cosecha interna es escasa comparada con la de sus rivales de Serie Mundial.
El mercado internacional: piezas de oro
En las firmas internacionales, Milwaukee también lidera a todos los equipos de playoffs con 8.4 de WAR. El origen de esa cifra es llamativo: dos jardineros venezolanos firmados en años consecutivos, Jackson Chourio por US$1.8 millones en 2021 y Luis Lara por US$1.1 millones en 2022. Y una historia que merece párrafo aparte: el dominicano Abner Uribe, quien se convirtió en profesional por apenas US$85,000 en 2018, hoy es parte del bullpen del equipo que pelea el título más importante del béisbol.
Tampa Bay tiene un solo prospecto internacional firmado en su roster, pero vaya prospecto: el mexicano Jonathan Aranda, comprado a los Toros de Tijuana de la Liga Mexicana de Béisbol por US$130,000 en 2015, es hoy el segundo bateador más peligroso del equipo.
Los cambios: aquí ganan los Rays
Donde Tampa Bay deja a todos atrás es en el mercado de cambios. Ningún equipo de playoffs adquirió más jugadores (16) ni acumuló más WAR (31.2) por esa vía. El botín incluye al dominicano Junior Caminero, su mejor bateador, llegado desde Cleveland a cambio de Tobias Myers en noviembre de 2021, y a Drew Rasmussen, su mejor serpentinero, obtenido de Milwaukee en el mismo canje que le costó a los Cerveceros a Willy Adames.
La historia de Freddy Peralta añade otra capa de drama a esta Serie Mundial. El dominicano brilló ocho temporadas con Milwaukee, pero ante su inminente agencia libre los Cerveceros lo enviaron a los Mets en enero junto con Myers. Siete meses después, Nueva York lo mandó a Tampa Bay. Peralta llega así a la Serie Mundial como lanzador de los Rays, enfrentando a la organización que lo vio crecer.
Milwaukee no se queda corto en cambios: 15 adquisiciones y 21.9 de WAR, con figuras como el venezolano William Contreras, su único jugador de posición que llegó al Juego de Estrellas, y Joey Ortiz como piezas destacadas. El MVP de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, Jake Bauers, llegó desde los Yankees en noviembre de 2023 en un movimiento que Nueva York diseñó principalmente para liberar espacio en su roster.
La agencia libre y el detalle dominicano
Ninguno de los dos equipos apostó fuerte al mercado de agentes libres. Los Rays tienen cinco en su roster, pero solo Nick Martínez, de ascendencia cubana, juega un rol importante tras firmar por US$13 millones garantizados en febrero y llegar al Juego de Estrellas por primera vez en 16 años de carrera. Milwaukee tiene un solo agente libre: el receptor dominicano Gary Sánchez, contratado por US$1.75 millones en un acuerdo de un año. Ha aparecido en apenas uno de los ocho partidos de postemporada del equipo.
El resultado es una Serie Mundial que va más allá del campo. Los Cerveceros y los Rays representan dos respuestas distintas a la misma pregunta: ¿cómo compites con los grandes sin su dinero? Milwaukee confió en el draft y en el desarrollo interno. Tampa Bay desmontó y reconstruyó con cambios quirúrgicos. Para el final de la próxima semana, uno de ellos tendrá la respuesta definitiva.
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