Mercedes Rechaza Los Chalecos De Refrigeración De La FIA Y Prioriza El Rendimiento
La escudería alemana decidió no usar la asignación financiera especial de la FIA para desarrollar chalecos refrigerados, dejando a George Russell soportar el calor extremo del Sudeste Asiático.

El calor no fue el único tema candente en el paddock durante la doble cita del Sudeste Asiático. Mercedes rechazó la ayuda de la FIA para desarrollar chalecos de refrigeración para sus pilotos, una decisión que dejó a George Russell sofocado dentro del cockpit bajo las temperaturas y la humedad extremas de la región, y que encendió el debate sobre dónde trazar la línea entre el bienestar del piloto y la búsqueda de rendimiento.
La FIA había creado una asignación financiera específica, por fuera del límite presupuestario, para que todos los equipos pudieran desarrollar chalecos refrigerados por líquido y reducir el riesgo de agotamiento por calor. La gran mayoría del paddock aprovechó el programa. Mercedes no.
Bradley Lord, director adjunto del equipo, explicó la lógica detrás de la polémica. "Había una pequeña asignación que se había concedido", dijo Lord. "No creímos que esa asignación fuera suficiente para poder desarrollar una solución lo bastante robusta como para durar toda la carrera". En otras palabras: hacer el chaleco a medias no era una opción, y destinan esos recursos a otra parte.
Esa "otra parte" fue el coche. Ante un techo de gasto que obliga a elegir con bisturí, Mercedes prefirió volcar cada euro disponible en mejoras aerodinámicas y mecánicas antes que en el confort de sus pilotos. Lord aseguró que Russell y su nuevo compañero de equipo participaron en la conversación y aceptaron el sacrificio: "Los pilotos, al hablar con ellos, estaban convencidos de esa decisión, de que sí, sería incómodo en ciertos lugares".
El directivo fue más allá y recordó que el cockpit actual ya supone un avance respecto al pasado, citando las penurias que vivieron Russell y Lewis Hamilton en Singapur hace un par de años. El calor de entonces, argumentó Lord, era peor que el de ahora. "La refrigeración general en el cockpit del coche está en un lugar mucho mejor que, digamos, hace un par de años", señaló.
La conclusión de Lord fue casi filosófica sobre el ADN del deporte: cualquier piloto, en cualquier equipo, elegirá rendimiento por encima de comodidad. Es la lógica de la Fórmula 1 llevada al extremo. La pregunta que queda flotando en el paddock es si esa lógica tiene un límite cuando el termómetro no da tregua.


