El Real Madrid Cae 2-1 Ante El Atlético En Un Derbi Marcado Por La Polémica Arbitral
Dos entradas sin roja, un VAR selectivo y la expulsión de Huijsen sacudieron el Metropolitano. Mourinho tronó en rueda de prensa y el club emitió un comunicado institucional.

Minuto 35. Cuti Romero clava los tacos en la rodilla izquierda de Jude Bellingham. El árbitro, llamado al monitor por el VAR, saca amarilla y nada más. El Metropolitano ruge. Y ahí, en ese momento, quedó sellado el tono de todo lo que vendría después.
El Real Madrid perdió 2-1 ante el Atlético de Madrid este domingo 20 de septiembre en el Riyadh Air Metropolitano, en la séptima jornada de LaLiga, en un partido cuya polémica arbitral terminó opacando (y también condicionando, según el bando blanco) el resultado deportivo.
El colegiado Miguel Ángel Ortiz Arias, en su primer derbi madrileño como árbitro central, acumuló dos decisiones que encendieron la discusión. La primera, la entrada de Romero sobre Bellingham en el 35, revisada por el VAR (con Trujillo Suárez al frente) pero resuelta solo con amarilla. La segunda fue más llamativa aún: en el minuto 44, Kang-In Lee pisó el tobillo izquierdo de Fede Valverde en una acción que muchos consideraron merecedora de expulsión, pero el VAR ni siquiera la revisó. En cambio, sí intervino para sancionar un penalti sobre Giuliano Simeone cometido por Dean Huijsen, quien además vio la roja en la segunda parte.
Tres decisiones, tres polémicas, y el Real Madrid en el lado perdedor de todas.
José Mourinho no esperó ni a llegar al vestuario. En la rueda de prensa posterior apareció con fotografías impresas de las dos entradas que, a su juicio, debieron terminar en expulsión. Las mostró ante los micrófonos y no escatimó palabras: calificó lo ocurrido como "muy extraño", cuestionó al Comité Técnico de Árbitros por designar a un colegiado "que solo ha hecho partidos pequeñitos" para un derbi de esa magnitud, y apuntó directamente a Trujillo Suárez sugiriendo que "no pudo con la presión". El técnico portugués, que rara vez necesita un escenario así para generar polémica, esta vez tenía imágenes en mano.
El club respaldó a su entrenador con un comunicado institucional publicado en su web oficial. Lo tituló sin ambigüedades: "Un pésimo arbitraje decide el derbi". En el texto, el Real Madrid denunció que el criterio arbitral "vulneró la integridad física" de sus jugadores y calificó lo sucedido como una situación de "clara desventaja táctica y emocional" para su equipo. Es raro que un club de ese peso salga con esa fuerza institucional tras un partido de liga. Que lo hayan hecho dice todo sobre el nivel de malestar en Valdebebas.
Diego Simeone respondió desde el otro lado con más calma. El técnico del Atlético defendió la necesidad de medir las declaraciones sobre los árbitros y recalcó que, según el responsable de los colegiados, la acción de Cuti Romero sobre Bellingham no era roja. Simeone celebró los tres puntos y prefirió no entrar en la guerra de declaraciones.
Hay, sin embargo, una lectura que el Madrid difícilmente puede ignorar: más allá de la polémica arbitral real que existió, hay voces en el análisis del partido que señalan que el equipo blanco ofreció un nivel muy por debajo de lo esperado, con escasa producción ofensiva y problemas de fondo que las quejas sobre los árbitros no resuelven. El Real Madrid tiene motivos legítimos para protestar. Pero también tiene que mirarse al espejo.
SD
MIA
TIJ
PAC
SAN
TOL
LEO
QRO
RSO
VAL
BET
DEP
LEV
VIL
MAN
FUL
RMA
ATM
LIV
BOU
CRY
LEE
SUN
MNC
MCF
GET


