Los Cerveceros De Milwaukee Ganan La Serie Mundial Con Postemporada Dominante
Marca de 11-2, un bullpen histórico y actuaciones estelares de Chourio, Pratt y Contreras sellaron el primer título en 57 temporadas de la franquicia.

El último out cayó en el Tropicana Field la noche del miércoles 28 de octubre y el marcador no dejaba dudas: 4-1. Los Cerveceros de Milwaukee son campeones de la Serie Mundial, y lo lograron con una postemporada dominante que ya ocupa un lugar especial en los libros de historia del béisbol.
La franquicia esperó 57 temporadas para levantar el trofeo, desde que nació en 1969 como los Pilotos de Seattle. Esa sequía es la cuarta más larga en conseguir el primer campeonato en la historia de las Grandes Ligas, solo superada por los Filis (77 temporadas), los Orioles/Cafés (63) y los Rangers/Senadores (62). La espera terminó de la manera más contundente posible.
Un récord de 11-2 que pone a Milwaukee en compañía de élite
Los Cerveceros terminaron la postemporada con marca de 11-2, convirtiéndose en el quinto equipo en ganar al menos 11 juegos perdiendo dos o menos. Se unen a los Astros del 2022 (11-2), los Medias Blancas del 2005 (11-1) y los Yankees de 1999 y 1998. No hay otra manera de calificarlo: la postemporada dominante de Milwaukee fue una exhibición de béisbol total.
La clave de ese dominio estuvo en la lomita. El pitcheo de los Cerveceros no permitió más de cuatro carreras en ninguno de sus 13 juegos, una hazaña que solo habían logrado los Rojos de 1990 y los Orioles de 1983 desde que los playoffs se expandieron en 1969. Y el bullpen fue el corazón de esa muralla: de las 118 entradas lanzadas en la postemporada, los relevistas cubrieron 65 (55.1%), el cuarto porcentaje más alto entre los 102 equipos que han trabajado al menos 100 entradas en una postemporada.
Calidad sobre cantidad: el bullpen cerró con efectividad de 1.38 y promedio en contra de .173, las segundas marcas más bajas para cualquier grupo de relevistas en una sola postemporada, solo por encima de los Astros del 2022 (0.83 / .126). Aaron Ashby fue el nombre más brillante de ese grupo: lanzó 18 entradas, todas en blanco, empatando a Whitey Ford (1960) con la tercera mayor cantidad de episodios en ceros en la historia de la postemporada, detrás únicamente de Christy Mathewson en 1905 (27) y Kenny Rogers en el 2006 (23).
Los jóvenes que hicieron historia
El venezolano Jackson Chourio y Cooper Pratt protagonizaron una de las subtramas más asombrosas de la Serie. Ambos, con 22 años o menos, consiguieron al menos ocho hits cada uno en la misma ronda, los primeros compañeros de equipo en lograrlo. Los 11 imparables de Chourio en los primeros cinco juegos lo ubican segundo en esa categoría, solo detrás de los 12 de Pepper Martin en 1931. Con esa actuación, el venezolano empató al dominicano David Ortiz (2013) junto a Robin Yount, Amos Otis, Lou Brock y Monte Irvin en los anales clásicos del Otoño.
Pratt, novato, fue demoledor en el plato. Sus siete carreras impulsadas empataron a Gil McDougald (1951) como la mayor cantidad para un rookie en una Serie Mundial. Y su racha de cuatro juegos consecutivos con al menos una impulsada lo colocó junto al dominicano Juan Soto (2019) como la más larga en la Serie Mundial antes de cumplir 23 años. En un tramo de la Serie, Pratt conectó hit en seis turnos consecutivos, la más larga para un novato en la historia de la Serie Mundial y la segunda más extensa en cualquier Clásico de Otoño, según el Elias Sports Bureau.
Misiorowski, el más veloz del planeta
Jacob Misiorowski blanqueó en el Juego 5 y suma méritos para un Premio Cy Young que, de confirmarse, lo convertiría posiblemente en el primer abridor en ganar un juego decisivo de Serie Mundial el mismo año en que recibió ese galardón desde Orel Hershiser en 1988. Sus números de velocidad son una categoría aparte: realizó 51 envíos a 100 millas por hora o más, siendo la 11ma vez que un lanzador tira al menos 50 pitcheos a 100 mph o más en una salida bajo seguimiento desde el 2008. Y todos esos juegos los firmó Misiorowski en la misma temporada.
Contreras, el MVP, y una historia de hermanos
William Contreras se llevó el Premio al Jugador Más Valioso de la Serie, convirtiéndose en el primer receptor en ganar ese galardón desde su compatriota venezolano Salvador Pérez en el 2015. Junto a Chourio y al también venezolano Antonio Senzatela, conformaron el segundo grupo de compañeros de equipo en conquistar la Serie Mundial y el Clásico Mundial de Béisbol en el mismo año, siguiendo los pasos de Alex Bregman y Luke Gregerson del 2017.
Y la historia familiar no se queda atrás. William y su hermano Willson, campeón con los Cachorros en el 2016, se convirtieron en el décimo par de hermanos en ganar la Serie Mundial, uniéndose a ilustres compañías como los Molina, los Hernández y los dominicanos Jesús y Matty Alou. Los datos de esta postemporada, recogidos por MLB.com, pintan un cuadro que tardará años en borrarse de la memoria del béisbol.
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