Raúl Cano Firmó A Fernando Valenzuela Su Primer Contrato Profesional En 1977
El exmánager de los Mayos de Navojoa relata con pruebas cómo descubrió al zurdo mexicano dos años antes de que los Dodgers lo compraran por $120,000 dólares.

Fue en septiembre de 1977, en Navojoa, Sonora. Un joven de 17 años recién salido de Etchohuaquila se paró frente al mánager de los Mayos y firmó su primer contrato profesional de béisbol. El hombre que le puso la pluma en la mano fue Raúl Cano. El muchacho era Fernando Valenzuela.
Cano, quien manejaba a los Mayos en la Liga Mexicana del Pacífico, acaba de romper el silencio sobre el verdadero origen de la carrera del zurdo que desató la Fernandomanía en Estados Unidos. Y tiene respaldo: cuando Valenzuela fue entronizado al Salón de la Fama del Béisbol Profesional Mexicano, el propio Fernando aclaró en su discurso que su primer contrato profesional lo firmó Raúl Cano. "Existe grabación. Yo tengo una copia", afirma el exmánager.
El primer contrato de Fernando Valenzuela fue por 250 dólares mensuales, con los Tuzos de Guanajuato en la Liga Central durante el verano de 1978. Aquel año, el joven zurdo tuvo marca de 5-6. Parecía poco, pero era el inicio de algo que nadie imaginaba todavía. Antes, en el invierno de 1977, Cano lo había enviado a los Cafeteros de Tepic en la Liga Noroeste, bajo las órdenes del mánager César "Oloroso" Gutiérrez. Luego vino también un stint con los Algodoneros de San Luis en la Liga Norte de México.
El punto de disputa histórica gira en torno al papel del scout Mike Brito. Cano reconoce que Brito fue "un gran apoyo para Fernando", pero deja claro que no fue su descubridor. Fue en noviembre de 1979 cuando los Ángeles de Puebla, propiedad de Don Jaime Pérez Avella, negociaron con los Dodgers de Los Ángeles la venta del contrato de Valenzuela por $120,000 dólares, con Brito influyendo en la decisión del directivo Al Campanis. Para ese momento, Fernando ya había ganado el título de Novato del Año en el béisbol profesional mexicano con su contrato prestado a los Leones de Yucatán, y llevaba dos años siendo un profesional.
El testigo nombrado por Cano para respaldar su versión es el licenciado Vicente Pérez Avella. También evoca a un compañero de Valenzuela que compartió habitación con él en aquellos primeros días: Julián Ortiz Cuadras, firmado el mismo día que Fernando y parte del histórico cuerpo de lanzadores de los Tuzos de Guanajuato en 1978.
El salto de 250 dólares al millón de dólares tardó apenas un lustro. En 1983, ya como figura consagrada de los Dodgers de Los Ángeles, Fernando Valenzuela se convirtió en el primer pelotero en la historia del béisbol en ganar un millón de dólares en un arbitraje salarial. Todo empezó con una firma en Navojoa, y Raúl Cano dice que ya es hora de que la historia lo reconozca.
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