Shohei Ohtani Abre El Lineup De Los Dodgers En El Juego 4 De La NLCS
Con la temporada en juego y abajo 0-3 ante los Brewers, Dave Roberts devuelve a su estrella al tope del orden para intentar la remontada histórica.

Shohei Ohtani abrirá el lineup de los Dodgers este jueves por la noche en el Juego 4 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional (NLCS) ante los Brewers en el Dodger Stadium. Es la primera vez que el japonés lidera el orden de bateo en toda la postemporada, y la decisión llega en el momento más dramático posible: Los Ángeles necesita ganar o su temporada, y su sueño de un tres-peat, termina esta noche.
La apuesta tiene raíces en lo que ocurrió en el Juego 3. Ohtani había bajado hasta el sexto turno en ese encuentro, una señal de que algo no marchaba bien. Sin embargo, en la entrada del sexto, cuando la ofensiva más lo necesitaba, Shohei Ohtani recibió un boleto con bases llenas para abrirle el camino a Will Smith, quien conectó un doblete de dos carreras. Dos episodios después, Ohtani disparó un sencillo a 113.5 millas por hora, el batazo más fuerte que ha pegado desde el 20 de junio. No fue suficiente para ganar, pero sí para convencer al mánager Dave Roberts.
"Creo que volver a lo que hemos hecho todo el año y cómo ha marchado la ofensiva recientemente", explicó Roberts, "ameritaba un pequeño cambio". La alineación que mandó al campo el mánager es la siguiente: Ohtani (DH), Mookie Betts (SS), Freddie Freeman (1B), Will Smith (C), Kyle Tucker (RF), Teoscar Hernández (LF), Miguel Rojas (2B), Andy Pages (CF) y Kiké Hernández (3B).
Los números de Ohtani en la postemporada hablan de una sequía real: 4 de 22 (.182) con cero extrabases, siete ponches y cuatro boletos en siete juegos. Hubo incluso conversación sobre sentarlo para el Juego 3 por molestias en el bíceps derecho y la rodilla izquierda. El propio Ohtani insistió en que estaba bien para jugar y que estaba cerca de descifrar algo en su swing. Esa determinación, sumada a sesiones nocturnas de trabajo en el estadio hasta las 9 p.m., terminó de inclinar la balanza para Roberts.
"El jugador todavía tiene que darte esperanza, en quién creer, en quién apostar", dijo el mánager. "El trabajo, llegar hasta las 9 de la noche dos noches atrás, los turnos de ayer. Con todo eso sumado, sentí que absolutamente debía ir al tope del orden". Lo que se juega esta noche va más allá de un partido: solo un equipo en la historia ha remontado un déficit de 0-3 en una serie al mejor de siete, los propios Red Sox de 2004, precisamente dirigidos por Roberts. De los 42 equipos que han caído en ese hoyo, 32 terminaron siendo barridos.



