Los Brewers Ganan La Serie Mundial Con El 10-1 En El Juego 3
Milwaukee anotó ocho carreras con dos outs en la quinta entrada para sepultar a los Rays y quedar 3-0 arriba en la Serie Mundial. Jackson Chourio conectó cuatro hits.

El quinto inning parecía controlado. Dos outs, dos corredores en base, Freddy Peralta todavía en el montículo para Tampa Bay. Y entonces Christian Yelich se resbaló en segunda, el árbitro lo declaró out... y los Brewers pidieron revisión. Tenían razón, otra vez. Bases llenas. Cambio de lanzador. Y lo que vino después fue historia pura.
Los Brewers de Milwaukee protagonizaron la entrada más explosiva de esta Serie Mundial con ocho carreras anotadas con dos outs en el quinto inning para liquidar a los Tampa Bay Rays 10-1 en el Juego 3, disputado la noche del lunes 26 de octubre en el Tropicana Field de St. Petersburg. Con la victoria, Milwaukee lidera la Serie Mundial 3-0 y está a un solo triunfo de conquistar su primer campeonato en la historia de la franquicia. Los Brewers Serie Mundial es la historia del béisbol en este octubre.
La entrada histórica comenzó con el relevo de Cam Booser entrando por Peralta. Lo que siguió fue una cadena perfecta: Brice Turang conectó un sencillo al centro para anotar dos (4-0), Garrett Mitchell empujó otra con un sencillo en jugada de hit-and-run (5-0), Cooper Pratt dobló por el guante de Junior Caminero para meter dos más (7-0), Sal Frelick dobló a la izquierda para anotar una (8-0), David Hamilton sencilleó al centro para otra (9-0) y Jackson Chourio cerró la fiesta con un doblete al jardín derecho (10-0). Ocho carreras. Sin cuadrangulares. Solo béisbol de equipo ejecutado a la perfección.
Chourio terminó la noche con cuatro hits, a apenas uno del récord individual en un solo juego de la Serie Mundial. "Estaba listo y quería ganar hoy", dijo el venezolano. "Sabía que ganando este juego sería algo grande para nosotros." Su actuación fue la imagen de una ofensiva que puso a los nueve bateadores en base y a ocho de ellos impulsando al menos una carrera.
El abridor Robert Gasser hizo el trabajo sucio en el otro lado: seis innings, un solo hit, una base por bolas y tres ponches. Una joya silenciosa que mantuvo a los Rays completamente mudos mientras su propia rotación se desmoronaba. Peralta, quien llegó a Tampa Bay después de salir de Milwaukee en el intercambio invernal, fue acusado de cinco carreras, casi tantas como las seis que había permitido en siete salidas combinadas en el Trop desde esa transacción.
Con ocho victorias consecutivas en esta postemporada y ese triunfo sin jonrones (solo la decimosexta vez en la historia que un equipo anota diez o más sin irse de largo), Milwaukee está en camino de hacer algo que no se ha visto desde la era moderna: barrer tanto la Serie de Campeonato como la Serie Mundial desde que la LCS pasó a formato de siete juegos en 1985. Los Reds de 1976 son el único precedente. "Solo los créditos a estos muchachos y la forma en que juegan", resumió el coach de bateo Dan Vogelbach. "Nadie quiere ser el héroe. Están bien con que sea el próximo. Pasan el testigo una y otra vez."
Para los Rays, la montaña es casi imposible. Solo los Red Sox de 2004, en la Serie de Campeonato de la Liga Americana, han remontado un déficit de 0-3 en una serie al mejor de siete en la postemporada. El mánager Kevin Cash lo dijo sin rodeos: "Es definitivamente devastador. ¿Cómo no podría serlo?" Milwaukee jugará el Juego 4 buscando cerrar la Serie en St. Petersburg.
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