Mercedes Sacrifica El Chaleco Refrigerante Para Invertir En Rendimiento
George Russell pidió a la FIA más recursos para el sistema de enfriamiento, pero la escudería alemana ya rechazó una exención de US$125,000 que la Federación había concedido.

El calor de Kuala Lumpur dejó al descubierto una decisión incómoda en el garaje de Mercedes: sus pilotos corrieron en Malasia sin chaleco refrigerante, no porque el sistema fallara, sino porque el equipo eligió no invertir en su desarrollo. La razón es brutal en su lógica: cada dólar disponible iba a las evoluciones del monoplaza, no al confort de quienes lo conducen.
George Russell fue el primero en encender la discusión. El británico, que en 2025 llegó a usar el chaleco refrigerante incluso en carreras sin alerta oficial de calor, reconoció en Kuala Lumpur que el equipo simplemente no había destinado recursos suficientes para que el sistema fuera lo bastante fiable durante toda la distancia de una carrera. "Cuando funciona, funciona muy bien. Me gustaría usarlo en Malasia y en Singapur, pero el equipo me pidió… mira, podemos desarrollarlo, podemos ponerle dinero, pero en detrimento del rendimiento", explicó el piloto.
Ante eso, Russell lanzó un pedido público a la FIA: que intervenga con más presupuesto extra fuera del tope de gastos, o que contrate a una empresa externa para desarrollar el componente y que los equipos solo aporten los fondos necesarios. "Todos deberíamos tenerlo", sostuvo.
El problema es que la FIA ya había hecho su parte. Al tratarse de un componente de seguridad, la Federación concedió una exención de US$125,000 por equipo, tanto para el desarrollo del chaleco como del sistema de enfriamiento del líquido que circula por sus 48 metros de tubos. Varios equipos aprovecharon esa ventana y actualizaron su solución para esta temporada. Mercedes, no.
El subdirector de la escudería, Bradley Lord, fue claro: "Hubo una pequeña concesión, pero no consideramos que fuera suficiente para permitirnos desarrollar una solución lo bastante robusta como para durar toda la carrera. Los pilotos estuvieron involucrados en esa decisión". Lord añadió que la refrigeración del habitáculo mejoró respecto a años anteriores y que, en última instancia, los pilotos siempre elegirán el rendimiento por encima de la comodidad.
El chaleco refrigerante nació como respuesta directa al Qatar 2023, cuando varios pilotos terminaron exhaustos tras sufrir el calor extremo, la humedad y las exigencias físicas del circuito de Losail. La FIA desarrolló la solución en menos de un año: un sistema que envuelve el torso, los hombros y la espalda del piloto, y que en su versión actual, a diferencia de la provisional de 2025 que usaba batería externa, se conecta directamente al sistema eléctrico del monoplaza. Ese cambio técnico obligó a todos los equipos a rediseñar sus integraciones desde cero, y fue precisamente ahí donde Mercedes decidió cortar.
El debate que dejó Malasia es real: ¿debe la FIA forzar que el chaleco refrigerante sea obligatorio y garantizar financiamiento suficiente, o basta con abrir la puerta y dejar que cada equipo decida si cruza? La postura de Mercedes revela que, cuando el presupuesto aprieta, la seguridad del piloto puede terminar cediendo ante la búsqueda de décimas. Y eso, en pleno campeonato, es una tensión que la F1 todavía no ha resuelto.



