Los Guardians Buscan Forzar El Juego 5 Con José Ramírez Encendido En El ALDS
Cleveland visita Chicago este jueves con el impulso del Juego 3 y Ramírez resucitado; los White Sox, con el pitcheo en crisis, deben ganar o perder la serie en casa.

José Ramírez llegó al Juego 3 como un fantasma de sí mismo: 0-for-6 en la serie, cargando las secuelas de una cirugía de hamate en junio y bateando un .368 de slugging en la temporada regular, una cifra impensable para alguien de su calibre. Y luego salió a robarse el show.
El tercera base de los Guardians de Cleveland se fue de 2-for-4 con doble, triple, dos carreras impulsadas, dos anotadas y una base robada en el triunfo 9-3 sobre los White Sox de Chicago el miércoles 7 de octubre. Fue electrizante en la ofensiva y, para colmo, rescató un out crucial con una jugada defensiva en la sexta entrada que selló el partido. Ni él ni el equipo ocultan que no estará al cien por ciento hasta 2027, pero la versión que apareció ese miércoles es exactamente la que Cleveland necesita para voltear esta serie.
El escenario llega al Juego 4 este jueves 8 de octubre con los White Sox arriba 2-1 en la serie, pero con una sensación muy distinta a la de hace 48 horas. Chicago había entrado a este playoff como la primera franquicia en la historia de las Grandes Ligas en ganar sus primeros cuatro juegos de postemporada sin que ningún abridor lanzara más de cuatro entradas. La táctica del "Johnny Wholestaff", aplaudida por propios y extraños, se veía como el futuro del béisbol de octubre.
Luego llegó el tercer inning del miércoles. Bryan Hudson entró de relevo y destapó la caja de Pandora: tres carreras permitidas en su turno, y después cuatro relevistas más cedieron carreras en lo que fue una derrota que se hizo larga y dolorosa. Los Sox usaron siete pitchers, mismo número que Cleveland, pero la diferencia es enorme: los Guardians tienen a Parker Messick listo para abrir el Juego 4, mientras Chicago cuenta con Hagen Smith como abridor de emergencia después de que el zurdo ya lanzó 21 pitches en el Juego 3.
El estadio Rate Field tenía todos los ingredientes para una noche histórica en el Juego 3: la mayor atmósfera desde la Serie Mundial de 2005, aficionados de toda la vida listos para empujar al equipo al umbral de su primera ALCS desde ese mismo año. El bullpen hizo añicos la fiesta en el tercer inning y la multitud se fue diluyendo entrada por entrada mientras Cleveland ampliaba la ventaja.
Ahora el ambiente en el South Side será de nervios. Si los White Sox pierden este jueves, viajan a Cleveland a enfrentar a un equipo y una afición que sentirán que escaparon de la muerte, con el Juego 5 en casa y todo el momentum del mundo. Pero si ganan, la noche quedará grabada en la memoria colectiva de Chicago para siempre: sería el primer cierre de serie en casa para la franquicia desde 1906.
Para cuando caiga el Juego 4, los Tampa Bay Rays ya saben que esperan al ganador. La franquicia de Florida cerró su barrida de tres juegos contra los New York Yankees el miércoles y clinchó su tercera participación en la Serie de Campeonato de la Liga Americana. Ahora solo les queda sentarse a ver quién toma el vuelo a Florida para el Juego 1 de la ALCS, programado para el lunes por la noche.



