La NBA Endurece Las Sanciones Contra Simulaciones Para La Temporada 2026-2027
Faltas técnicas, multas desde 2,000 dólares y posibles suspensiones esperan a los jugadores que exageren contactos para engañar a los árbitros.

La NBA endurece las sanciones contra simulaciones a partir de la temporada 2026-2027, y el mensaje es claro: el teatro dentro de la cancha tendrá precio. La liga anunció un sistema de castigos escalonados que busca eliminar las actuaciones exageradas con las que algunos jugadores han intentado (y en muchos casos logrado) torcer decisiones arbitrales.
El primer nivel de sanción ocurre en tiempo real. Si un árbitro detecta una simulación durante el partido, le cargará una falta técnica al infractor y le regalará un tiro libre al equipo rival. Ese castigo no provoca expulsión ni genera multa económica, pero queda registrado. La liga no duerme, y lo que no se sancione en caliente puede revisarse después del juego.
Ahí entra el segundo nivel. Las simulaciones que pasen por alto durante el encuentro serán auditadas por la NBA en la revisión posterior. El jugador puede recibir primero una advertencia; si reincide, la multa arranca en 2,000 dólares y sube de forma progresiva con cada nueva infracción. En los casos más graves, la consecuencia es una suspensión de un partido, que en términos de salario y playoffs puede costar mucho más que cualquier multa.
La pretemporada ya dejó una señal. Jalen Brunson, base de los New York Knicks, recibió una falta técnica por exagerar su reacción tras un empujón de Rudy Gobert, del Minnesota Timberwolves. Fue el primer aviso público de que la nueva política no es letra muerta.
Monty McCutchen, vicepresidente sénior de desarrollo y capacitación arbitral, marcó la línea con precisión: la liga acepta que un jugador señale un contacto ilegal, pero no que monte una actuación para manipular al árbitro. La diferencia entre una reacción natural y una exageración deliberada es exactamente lo que los oficiales deberán juzgar, y para eso recibirán capacitación específica.
El alcance de la vigilancia va más allá de las caídas dramáticas. La NBA también apretará el control sobre los empujones ofensivos para abrir espacios, las pantallas ilegales y los cierres defensivos sobre los tiradores. En otras palabras, las simulaciones contra las sanciones abarcan toda acción que distorsione el juego con fines de engaño.
El objetivo declarado de la liga es doble: eliminar las simulaciones como recurso para obtener ventajas y lograr un arbitraje más consistente a lo largo de los 82 partidos de la temporada regular. Si los jugadores se adaptan o buscan los bordes del nuevo reglamento, eso lo dirá la cancha.


