Pirelli Advierte Que Controlar La Temperatura De Los Neumáticos Será El Reto Clave En Bakú
La larguísima recta del circuito azerbaiyano enfría los compuestos y dispara el riesgo de bloqueos; Pirelli lleva la gama más blanda, pero sin el C6 del año pasado.

Controlar la temperatura de los neumáticos es el desafío que define a Bakú. La larguísima recta principal del circuito azerbaiyano no solo pone a prueba la potencia y la aerodinámica de los monoplazas: enfría los compuestos al punto en que las frenadas más exigentes se vuelven una ruleta de bloqueos, especialmente en el eje delantero. Pirelli llega a la capital de Azerbaiyán con los ojos puestos en ese fenómeno, que esta temporada se ha vuelto aún más crítico.
El proveedor único de neumáticos de la Fórmula 1 ha designado para el Gran Premio de Azerbaiyán la gama más blanda disponible: C3 como neumático duro, C4 para el medio y C5 para el blando. La principal diferencia respecto al año pasado es la ausencia del C6, que en la edición anterior fue designado como "Soft" pero no llegó a utilizarse en carrera. De hecho, en clasificación muchos pilotos prefirieron el "Medium" por considerarlo más manejable.
La elección tiene lógica. El asfalto de Bakú es liso y poco abrasivo, con niveles de desgaste moderados, lo que apunta a una carrera de una sola parada donde el C5 podría cubrir tandas muy largas. Sin embargo, el "graining" (microdaño en la superficie del neumático) puede aparecer en las primeras sesiones, cuando el agarre todavía es limitado. A medida que el caucho se vaya depositando sobre el circuito, la evolución de la pista será rápida y marcada. Pirelli también señala que el C4 se ha comportado muy bien a lo largo de la temporada, por lo que el neumático duro podría cobrar relevancia si el degradado sorprende.
Vale recordar que para este fin de semana se repavimentaron varios tramos, específicamente en las curvas 2, 3 y 4. Como ocurre siempre en los circuitos urbanos reformados, el agarre inicial será reducido.
El trazado en sí ya impone condiciones extremas: más de seis kilómetros de longitud, veinte curvas, pasos estrechos por el casco antiguo y una recta interminable donde los coches alcanzan velocidades altísimas. Es un circuito de "stop and go" puro, donde la estabilidad en la frenada y la tracción en la salida de las curvas son determinantes. La zona de DRS, además, se adelantará respecto a su posición del año pasado, lo que podría provocar velocidades aún mayores en carrera y someter a los neumáticos a un estrés adicional.
A todo esto se suma el factor eléctrico. Este año, la recuperación de energía con el MGU-K dificulta el calentamiento de los frenos, un problema que la F1 ya había detectado en forma de microbloqueos desde las primeras carreras de la temporada. Bakú, con su larga zona de plena carga seguida de frenadas brutales, es exactamente el tipo de circuito donde ese fenómeno puede agravarse. Pirelli pide atención especial por parte de los pilotos en esos momentos de freno, y la gestión de las temperaturas de los neumáticos será, sin dudas, una de las batallas dentro de la batalla.
La carrera en Bakú se disputará el sábado, dado que el domingo es festivo en Azerbaiyán, y abrirá la primera tripleta de la recta final de la temporada. En lo deportivo, Andrea Kimi Antonelli llega como líder del campeonato, mientras que Mercedes disputará aquí su último Gran Premio antes de introducir su paquete de novedades en Malasia.
LEO
QRO
TIJ
PAC
SAN
TOL
RSO
VAL
BET
DEP
LEV
VIL
MAN
FUL
RMA
ATM
LIV
BOU
CRY
LEE
SUN
MNC
MCF
GET


