Red Bull Lidera El ADUO De La F1 2026 Y Negocia Ajustes Para 2027
La unidad de potencia Red Bull Ford fue catalogada como la referencia del sistema, dejando al equipo sin tokens de mejora pese a arrancar la temporada con un déficit de más de un segundo.

Arrancaron 2026 con el pie izquierdo. Más de un segundo de déficit respecto a los mejores monoplazas, un sistema de compensación que los señalaba como los más fuertes cuando aún no habían ganado una carrera, y la obligación de desarrollar a contrarreloj. Así era Red Bull hace apenas unos meses. Hoy, el panorama luce distinto.
El ADUO de la F1, el sistema de Oportunidades Adicionales de Desarrollo y Mejoras que debuta esta temporada, mide la potencia del motor de combustión interna al cierre de cada trimestre y reparte tokens de mejora a los fabricantes rezagados. La paradoja es que Red Bull Ford fue catalogada como la unidad de referencia, dejando al equipo de Milton Keynes sin ningún token, mientras Ferrari, Audi y Honda recibieron dos cada uno por superar el 4% de déficit, y Mercedes obtuvo uno por estar entre el 2% y el 4% por debajo.
El problema de fondo, según el jefe del equipo Laurent Mekies, es metodológico: el ADUO solo considera el motor de combustión interna, ignorando el sistema híbrido donde Mercedes domina con claridad. "Nos sorprendieron, y algo más que eso, las evaluaciones iniciales de la FIA", declaró Mekies. "Expusimos nuestros argumentos. Les mostramos por qué creíamos que no reflejaban la realidad. Estamos manteniendo conversaciones con ellos sobre qué se puede mejorar en las metodologías para el año que viene."
El director de monoplazas de la FIA, Nikolas Tombazis, ya reconoció que existen "puntos débiles" en el sistema, abriendo la puerta a una revisión de cara a 2027. Red Bull empuja en esa dirección, pero Mekies también manda un mensaje hacia adentro: "Preferimos estar en una posición en la que tengamos un motor potente y no utilicemos el ADUO, en lugar de tener un motor débil y recurrir al ADUO."
Mientras se debate el futuro del sistema, el presente del equipo habla por sí solo. La actualización que presentaron en el Gran Premio de Azerbaiyán, a comienzos de septiembre, fue el catalizador visible de una remontada que viene construyéndose desde el inicio del año. Max Verstappen terminó segundo en Bakú, a menos de un segundo de George Russell, y eso fue su quinto podio en seis Grandes Premios. La semana siguiente, en Malasia, el campeón del mundo se llevó su primera victoria de 2026.
"Lo que saco en claro de la actualización de Bakú no es tanto lo que aporta", matizó Mekies. "Lo que saco en claro es que este equipo ha sido capaz de lograr un desarrollo increíble a lo largo de la temporada." El jefe de Red Bull reconoció que en algún punto creyeron que tres décimas respecto a los líderes podría ser un techo imposible de romper. No lo fue. El equipo trabajó en chasis y unidad de potencia de forma simultánea para recortar ese margen, y los resultados en pista confirman que lo lograron.
Queda aún mucho por ajustar, tanto en el garaje como en los reglamentos. Pero Red Bull llega a la recta final de 2026 con Verstappen ganando, con un monoplaza en ascenso y con la credibilidad técnica para exigir que el ADUO de la F1 refleje mejor la realidad de los híbridos modernos. La batalla, en las dos frentes, está abierta.
VAN
CHI


