Bryan Baker Cierra Los Tres Juegos De La ALDS Sin Permitir Un Hit Y Lleva A Los Rays Al ALCS
El torpedo derecho salvó los tres triunfos de Tampa Bay sobre los Yankees con una racha de 33 salvamentos consecutivos, la más larga en la historia de la franquicia.

Dos outs, dos strikes, Yankee Stadium rugiendo. Bryan Baker lanzó un cambio. Trent Grisham abanicó. Y el cerrador de los Rays bajó del montículo como si hubiera ganado un título, porque en cierta forma lo hizo: con ese ponche, Tampa Bay eliminó a Nueva York y selló su tercera aparición en la Serie de Campeonato de la Liga Americana en la historia de la franquicia.
Bryan Baker cierra, y lo hace sin fallar. En la División de la Liga Americana (ALDS) ante los Yankees, el torpedero derecho de 31 años tuvo oportunidad en los tres juegos y los convirtió en sus tres salvamentos. Preservó ventajas de una carrera en los Juegos 1 y 3, y una de tres en el Juego 2. Enfrentó a 10 bateadores, ponchó a cuatro y permitió únicamente una base por bolas: ni un solo hit.
Ese último detalle lo coloca solo en la historia. Baker es el cuarto lanzador en lograr un salvamento en cada uno de los primeros tres juegos de postemporada de su equipo desde que el salvamento se convirtió en estadística oficial en 1969, junto a Manny Corpas (2007), Mark Wohlers (1996) y Dennis Eckersley (1988 y 1996). Pero es el único que lo hizo sin ceder un imparable.
"Es una roca, hermano. Es un maníaco", dijo el abridor veterano Nick Martínez. "Ha respondido por nosotros toda la temporada; es muy emocionante verlo."
La temporada regular ya había dejado claro de qué está hecho Baker. Empató con Cade Smith, de Cleveland, en el liderato de salvamentos en las Grandes Ligas con 41, convirtiéndose junto a Alex Colomé (2017) en el único Rays en encabezar ese rubro en el béisbol de las mayores. Sus números de campaña son igualmente elocuentes: efectividad de 1.44, promedio de bateo en contra de .161, WHIP de 0.91 y 2.9 WAR según Baseball Reference.
El dato más revelador, sin embargo, es su racha: Baker ha convertido sus últimas 33 oportunidades de salvamento de corrido, desde el 17 de mayo, la más larga en un solo año en la historia de los Rays. La última vez que le soplaron un salvamento fue el 13 de mayo, en el juego número 42 de la temporada. Durante esa racha sufrió dos derrotas en innings extra sin permitir carreras limpias, pero la bandera del cierre nunca la soltó.
El mánager Kevin Cash fue directo al grano. "¿Hay algún equipo que deba sentirse mejor que nosotros cuando vamos arriba en las últimas entradas?", preguntó con una sonrisa que lo decía todo. Baker, que opera únicamente con dos lanzamientos (recta y cambio) y que llegó a Tampa Bay como relevista de los Orioles, ha convertido esa aparente sencillez en su mayor arma. "Cuando tienes un grupo de personas que te transmiten confianza, eso eleva tu juego", explicó el mismo Baker. "En tu mente, cuando estás tan confiado, sientes que puedes salir y ser consistente."
El próximo reto es la novena entrada del ALCS. Baker ya sabe cómo se siente cerrar en Yankee Stadium con el juego en juego; ahora quiere seguir. "Normalmente me apago como tres segundos. Creo que me apagué diez segundos después de ese juego", admitió tras el tercer triunfo de la serie, sonriendo. "Solo quiero que siga."
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