Wurz Corona A Alonso Como La Figura Más Destacada De La Fórmula 1 Moderna
El expresidente de la GPDA y excampeón explica por qué el asturiano, que correrá con 46 años en 2027, es un fenómeno sin comparación en la historia reciente del Gran Circo.

A Alexander Wurz le bastó un ejercicio de matemáticas para ilustrar lo que ya intuía con el corazón: Fernando Alonso es la figura más destacada de la Fórmula 1 moderna. El razonamiento es sencillo y demoledor. Wurz cerró su carrera en la máxima categoría en 2007, con Williams. Si hubiera seguido compitiendo hasta la edad que tendrá Alonso en 2027, no se habría retirado hasta 2020. Para entonces, el austriaco ya llevaba doce años frente a un micrófono como comentarista de televisión.
El contraste lo dice todo. Alonso, bicampeón mundial con Renault en 2005 y 2006, y ganador de su último Gran Premio en 2013 con Ferrari, acaba de renovar su contrato con Aston Martin para disputar la temporada 2027 con 46 años cumplidos. No es una despedida sentimental: es una declaración de vigencia.
"Para mí, Fernando es uno de los mejores pilotos que he visto y conocido a lo largo de todas estas décadas que lleva en la F1", dijo Wurz en una tertulia de YouTube. "Siempre se reinventa. Da igual la hora del día, las condiciones, llueva o no, el fabricante de neumáticos o el coche, desde el Dakar hasta la Fórmula 1 pasando por el WEC, siempre consigue sacar lo mejor de sí mismo". Para el austriaco, que un piloto a esa edad mantenga esa motivación es, simplemente, "algo sensacional".
Lo notable de ese elogio es quién lo pronuncia. Wurz habla desde la experiencia propia: empezó en la F1 en 1997, ganó Le Mans dos veces y continuó como piloto de desarrollo en el programa de resistencia de Toyota hasta los 44 años. Los tiempos por vuelta todavía acompañaban, confiesa. Lo que falló fue otra cosa: "Lo que me faltaba era en mi cabeza". La sed de encontrar la última centésima, dice, ya no estaba. Y sin esa chispa, fue honesto consigo mismo y se bajó antes de que alguien le señalara la puerta. Lo mismo les ocurrió, apunta, a Nico Rosberg o a Gil de Ferran.
En Alonso, en cambio, Wurz no detecta ni rastro de ese desgaste mental. "Quizá la piel y las arrugas ya no sean tan bonitas como a los 20", bromeó el austriaco de 52 años, "pero eso forma parte del proceso. Al cronómetro no le importa eso. No distingue si uno es mayor, joven, inexperto o experimentado. Solo ve el resultado". Y el resultado, insiste, sigue siendo de primer nivel: "Un piloto de primera que puede seguir compitiendo mientras mentalmente quiera hacerlo".
La figura más destacada de la Fórmula 1 moderna no necesita más argumentos. Dos títulos mundiales, victorias en Le Mans, el Dakar, las 24 Horas de Daytona, un regreso con Aston Martin y, ahora, un contrato firmado para 2027. Alonso no corre contra el tiempo; parece que simplemente lo ignora.



