Bearman Admite Que El Haas VF-26 Tocó Techo Y No Dará Más
El piloto británico reconoce que el monoplaza tiene buen balance pero le falta carga aerodinámica, y que los rivales llegaron a Austin con hasta cuatro veces más mejoras.

Era viernes en el Circuit of The Americas y Oliver Bearman rodaba en el grupo de los más rápidos. El 11.º en la FP1, el 10.º en la FP2. El Haas VF-26 tocó techo antes de que la clasificación siquiera comenzara, y eso, paradójicamente, fue el problema.
El británico explica que encontró la puesta a punto casi perfecta desde la primera sesión del fin de semana en Austin. Tan perfecta que apenas tocó el coche: un milímetro de altura de manejo en todo el gran premio, del viernes a la carrera. El balance era bueno, la sensación era excelente. Pero cuando sus rivales fueron ajustando y mejorando, Haas se quedó quieto, y lo que el sábado era un monoplaza sólido terminó siendo el 16.º en la parrilla.
"Desde la primera vez que puse el neumático blando en la FP1, dije: 'No sé qué más necesito del coche'", reconoció Bearman. "El balance es bueno, se siente bien. Simplemente no tenemos suficiente carga aerodinámica. Se siente bien, pero no somos del todo tan rápidos como otros".
Esa falta de downforce se cobra su precio a medida que avanza una vuelta. El VF-26 destruye neumáticos cuando se le exige al límite, algo que en clasificación penaliza directamente el tiempo de vuelta y en carrera recorta las opciones estratégicas. La última actualización importante del equipo data del Gran Premio de Italia, hace casi dos meses. Desde Monza, el único elemento nuevo incorporado fue una estructura de impacto trasera específica para el circuito de Sepang, en Malasia. Nada más.
Bearman no esconde la frustración, pero sí la acepta. Según detalla en declaraciones recogidas por Motorsport.com, varios equipos rivales llegaron a Austin con tres o cuatro veces más mejoras que Haas. El resultado fue predecible: "No me sorprende que todos nos estén superando, tienen coches más rápidos que nosotros". Ante la pregunta directa de si el VF-26 puede dar algo más, la respuesta fue igual de directa: "Lamentablemente no. Tocó techo".
Dentro del garaje, sin embargo, no hay unanimidad sobre las sensaciones. Esteban Ocon narró una experiencia muy distinta a bordo del mismo coche. El francés se quejó de comportamiento impredecible en la frenada a lo largo de todo el fin de semana en Texas: necesitaba anticipar la frenada entre 10 y 15 metros y aun así bloqueaba con frecuencia, además de sufrir subviraje marcado. "No es una sensación muy agradable, es bastante impredecible", apuntó Ocon, quien terminó 14.º, a 34 segundos de las posiciones de puntos.
Los dos pilotos describen un VF-26 tocó techo en su desarrollo pero que tampoco ofrece el mismo comportamiento a ambos lados del garaje. Haas mira hacia 2027 sabiendo que en lo que queda de temporada el techo ya está a la vista, y que para seguir sumando puntos hará falta más que una puesta a punto perfecta desde la FP1.
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