Junior Caminero Agita El Dedo Y Enciende A Los Rays En El Juego 2 De La SCLA
El tercera base dominicano robó un hit con un salto espectacular, le mandó el gesto a Kwan y Tampa Bay empató la Serie de Campeonato ante Cleveland con triunfo 3-1.

Hubo un instante en el quinto inning del martes que lo resumió todo. Junior Caminero saltó, atrapó un lanzamiento lineal de 83.1 mph de Steven Kwan y, al caer al suelo, miró al bateador de los Guardians directo a los ojos. Después vino el dedo. El mismo gesto inmortal de Dikembe Mutombo, traducido ahora al béisbol postemporada. No hoy. Junior Caminero encendió el Tropicana Field y los Tampa Bay Rays empataron la Serie de Campeonato de la Liga Americana (SCLA) con un victorioso 3-1 sobre los Cleveland Guardians en el Juego 2.
La chispa del tercera base dominicano fue el combustible que necesitaba Tampa Bay después de caer en el Juego 1. Los Rays construyeron su ventaja con una entrada de tres carreras en el cuarto inning y un trabajo de pitcheo que apenas dejó respirar a Cleveland, igualando la serie antes de trasladarse a Ohio para los Juegos 3, 4 y 5.
El momento entre Caminero y Kwan no murió con el gesto. En el séptimo inning, cuando Kwan llegó a tercera base tras un doble de Chase DeLauter, los dos peloteros retomaron la conversación. Kwan le dijo que si hubiera conectado con más fuerza, la pelota lo habría superado. Caminero, sin pestañear, le respondió: "Sí, intenta pegarle más duro y no te la atrapo. Si no le pegas más duro, la atraparemos." Eso es competir con sonrisa.
"Juego así, ¿sabes? Juego así", dijo el dominicano de 23 años. "Se trata del juego, de competir y pasarla bien." Así de sencillo. Así de Caminero. El dos veces All-Star sale disparado del dugout cuando un compañero cruza el plato, reparte abrazos y choca palmas con una energía que contagia al club entero. "Ha sido la chispa de todo el año", reconoció el outfielder Chandler Simpson. "Él es la cabeza, y nosotros somos el resto del cuerpo. Cuando él da esa energía, se contagia."
A la receta del dedo y la energía se sumó otro ingrediente: los uniformes retro de los Devil Rays. La decisión de vestirlos llegó tarde, alrededor de las 10 de la mañana del martes, unas 10 horas antes del primer lanzamiento, a sugerencia del CEO Ken Babby. No fue un capricho menor: durante la temporada regular, Tampa Bay registró marca de 12-3 con esos uniformes, contribuyendo al 12.2% de las 98 victorias que les dieron el título de la División Este de la AL. El mánager Kevin Cash fue directo: "Ken gusta de variar y a nuestros jugadores les encanta usar esos colores brillantes."
El guardabosques Bryan Baker, quien cerró el noveno inning con trabajo de 1-2-3 para su cuarta salvada de la postemporada, también le dio crédito a la magia de los uniformes. "Tuvimos un récord bastante bueno con esos, y esta victoria fue la más grande de todas en esos unis", dijo Baker con una sonrisa. La SCLA se traslada ahora a Cleveland, donde los Rays no podrán usar los retro pero sí estrenarán su nuevo juego de uniformes de visita, los mismos que vistieron cuando eliminaron a los Yankees en el Juego 3 de la Serie Divisional. El mensaje del clubhouse, de todas formas, no cambia. "Lo mismo. Sin cambios", advirtió el outfielder Jonny DeLuca. "Nos mantendremos en nosotros mismos y haremos lo que mejor sabemos hacer."
Y eso incluye a Junior Caminero, agitando el dedo, saltando paredes invisibles y recordándole al béisbol que hay pocos espectáculos tan contagiosos como él cuando está encendido.



