China Suspende La Emisión De LaLiga En CCTV Por La Polémica De Mbappé Con Mao Zedong
La televisión estatal china retiró las transmisiones de la Liga española y todos los contenidos del delantero del Real Madrid tras sus comentarios sobre el meme que lo compara con el líder comunista.

Una broma en una entrevista le está costando a Kylian Mbappé mucho más que una reprimenda. La polémica de Mbappé con China escaló este martes 27 de octubre hasta el punto más alto: la televisión estatal CCTV suspendió la emisión de LaLiga y de cualquier partido vinculado al delantero del Real Madrid, con efecto desde la noche del lunes 26 de octubre.
La decisión no llegó sola. A la medida de CCTV se sumó la retirada de todos los anuncios y vídeos protagonizados por el francés en la plataforma pública. Empresas chinas de primera línea se apresuraron a desvincularse del jugador: el grupo de bebidas Dongpeng, que había llenado marquesinas, autobuses y ascensores de ciudades chinas con la cara de Mbappé durante el Mundial 2026, publicó un comunicado en Weibo anunciando la «ruptura inmediata» de su relación con el futbolista, invocando «tolerancia cero ante comportamientos que hieran los sentimientos nacionales». Las compañías lácteas Mengniu, uno de los mayores grupos del sector en el país y patrocinador del Mundial y del COI, y Milkground también confirmaron el fin de sus contratos. La plataforma social Xiaohongshu (RedNote) precisó que su acuerdo con Mbappé había expirado el 31 de diciembre de 2024 y anunció la revisión de todos sus contenidos relacionados con el jugador.
El origen de todo: durante una entrevista reciente, Mbappé fue preguntado por su meme favorito. "Con el que más me he reído es ese en el que usan mi cara en un dictador chino. Lo utilizo mucho con mis amigos", respondió. No mencionó ningún nombre, pero la referencia era clara para quien siguiera las redes sociales: desde hace meses circula una imagen con su rostro superpuesto al retrato del exlíder Mao Zedong. En China, las sátiras sobre figuras del Partido Comunista están perseguidas bajo el delito de «difamación de héroes y mártires», en un entorno de fuerte censura política.
La reacción en redes fue inmediata. En Weibo se popularizó una etiqueta que puede traducirse como «Mbappé todavía debe una disculpa», mientras numerosos internautas exigían un gesto formal del jugador. El diario oficialista Global Times dedicó un editorial al asunto y recogió la voz del comentarista deportivo Zhu Meng: «Cuanto mayor sea la influencia de una estrella del fútbol, más cuidadosa debe ser con sus palabras y acciones». Meng añadió que los buenos resultados sobre el campo no dan a los jugadores «el privilegio de ignorar el respeto hacia los demás».
La polémica de Mbappé se enmarca en una racha de roces entre el fútbol español y China que lleva meses. En septiembre, medios oficiales chinos criticaron al Real Madrid por mencionar conjuntamente a Nepal y el Tíbet en un mensaje sobre una riada. En abril, el FC Barcelona pidió disculpas tras la aparición de una bandera de Taiwán en una página ligada a su academia internacional. Y en febrero, el Real Madrid difundió unas disculpas de su defensa Dean Huijsen por republicar en Instagram un contenido calificado de racista y ofensivo hacia ciudadanos asiáticos. Mbappé es el capítulo más ruidoso de una historia que, para el fútbol español, no termina de cerrarse.
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