Ferrari En Austin Rescata El Positivo Pero Lamenta Lo Que Se Escapó En La Q3
Leclerc terminó segundo y Ferrari consolidó el segundo lugar en constructores, pero la clasificación del sábado les cerró la puerta a una posible victoria.

El fin de semana de Ferrari en Austin tuvo dos caras. La más brillante: un monoplaza competitivo de principio a fin, capaz de pelear la victoria y de sumar puntos importantes en la batalla de constructores. La más amarga: dos vueltas en la Q3 que le costaron al equipo italiano salir desde donde merecía.
"El problema es que completamos todas las vueltas, desde la primera de los entrenamientos libres hasta la última de la carrera, en muy buena forma, con la excepción de las dos últimas vueltas de la Q3 con ambos coches. Probablemente fue ahí donde se nos escapó algo", resumió Fred Vasseur, team principal de la Scuderia. Esa frase lo dice todo sobre lo que fue Ferrari en Austin: sólido durante casi todo el fin de semana, pero con un momento clave que les salió mal.
Largar cuarto y quinto obligó al equipo a jugar en modo ataque desde el arranque. En el Circuit of the Americas, donde el aire limpio marca la diferencia en la gestión de los neumáticos, salir en tráfico complicó las decisiones estratégicas. Aun así, Vasseur no quiso hablar de desastre: "No podemos hablar de desastre cuando eres quinto a tres centésimas de la segunda posición. Hoy basta con salir ligeramente de la ventana ideal de los neumáticos para perder dos o tres décimas, y con estas diferencias puedes pasar de la segunda a la sexta posición".
Leclerc: agresivo en pista, frustrado en el balance
Charles Leclerc protagonizó una carrera de alto voltaje. En la primera vuelta lanzó un ataque decidido sobre Max Verstappen y lo adelantó con contundencia. Optó por una estrategia de dos paradas que le permitió explotar el potencial de la SF-26 en las fases en que tuvo pista limpia. El compuesto duro resultó especialmente eficaz al cierre de la carrera, pero no fue suficiente para alcanzar a Kimi Antonelli, quien gestionó su parada única mejor de lo que los cálculos de Ferrari anticipaban.
"Me divertí, sobre todo en la salida y en los duelos con Max y Lando. En cierto momento pensé que la victoria era posible, cuando vi a Kimi apostar por una sola parada. Según nuestros cálculos, debería haber tenido mayores dificultades al final, pero no ocurrió", reconoció Leclerc. El monegasco apuntó directamente al sábado como el eslabón roto: "En las tres sesiones de entrenamientos libres fuimos muy competitivos, pero en Q3 fue extremadamente difícil llevar los neumáticos a la ventana correcta de temperatura. Probablemente ahí perdimos la posibilidad de ganar".
Hamilton, con potencial pero sin balance
La historia de Lewis Hamilton en Austin fue diferente. El británico sufrió un subviraje persistente durante las dos primeras fases de la carrera, consecuencia de una dirección de puesta a punto equivocada que se tomó el viernes. En la FP3 se corrigió parcialmente el rumbo adoptando la configuración de Leclerc, pero el problema no desapareció del todo en carrera.
Hamilton fue añadiendo clicks de ala delantera parada tras parada (cuatro en la primera, cuatro en la segunda), y solo en el último stint encontró el equilibrio que buscaba. "Cuando finalmente el coche empezó a girar, el ritmo volvió a ser el de los pilotos de delante. Si hubiera tenido ese balance desde el comienzo, creo que habría estado en la lucha por el podio", afirmó. A pesar del resultado por debajo de sus expectativas, elogió la calidad de las paradas y las decisiones estratégicas del equipo.
Una Scuderia que recuperó continuidad
El dato más relevante que se lleva Maranello va más allá del resultado puntual. Ferrari lleva tres o cuatro carreras consecutivas entre los que más puntos suman, y la SF-26 ya no depende de las características de un circuito concreto para ser competitiva. La actualización técnica introducida en Austin ayudó a encontrar un equilibrio que compensó las carencias en potencia y funcionó tanto en vuelta rápida como en ritmo de carrera.
Leclerc también detectó un avance en su propia conducción: "En las últimas dos o tres carreras creo que encontré algo importante en mi forma de manejar y en la combinación entre estilo de conducción y puesta a punto. Me siento mucho más cómodo con el coche. Espero que esto pueda traducirse pronto en una victoria". Vasseur ratificó la sensación colectiva: "Estamos en el camino correcto. No es solo una cuestión de actualizaciones, sino de puesta a punto, gestión de los neumáticos y capacidad de unir todos los elementos durante el fin de semana".
Austin refuerza la segunda posición de Ferrari en el mundial de constructores. Leclerc y Hamilton siguen ambos en la pelea por el segundo lugar en la clasificación de pilotos. El lamento por la Q3 es real, pero la Scuderia se fue de Texas con algo más valioso que un podio: la certeza de que tiene coche para ganar. Ahora solo falta no desperdiciar el momento decisivo.
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