Red Bull Admite Que Sus Problemas De Largada No Tendrán Solución Real Hasta 2027
El jefe del equipo Laurent Mekies reconoció que los fallos de radio deben resolverse antes de que termine la temporada, pero que arreglar las salidas requiere cambios profundos de hardware.

Podio en mano y rabia en el cuerpo. Así terminó Red Bull el Gran Premio de Estados Unidos en el Circuito de las Américas. Max Verstappen subió al podio, pero la sensación en el hospitality del equipo austriaco no era de celebración: los pilotos sabían que habían dejado rendimiento sobre la pista, y los culpables tenían nombre: una radio defectuosa y unos problemas de largada que ya llevan toda la temporada enredando al equipo.
Fue Isack Hadjar quien soltó la frase que retrató el momento: "Parece que podemos hacer las cosas más difíciles, pero no podemos hacer las cosas tontas". El joven piloto resumió así la paradoja de un Red Bull que logró revertir un déficit de 1.2 segundos por vuelta respecto a los punteros que arrastraba en las primeras carreras del año, en pistas como Australia, China y Japón, pero que sigue tropezando con sus propios problemas de largada y con una radio que falla en el peor momento.
El jefe del equipo, Laurent Mekies, salió a responder con la claridad que pocas veces se escucha desde el paddock. En cuanto a la radio, fue directo: es inaceptable para un equipo de primer nivel y hay que resolverlo antes de que cierre esta temporada. En Austin, ni Verstappen ni Hadjar pudieron comunicarse con normalidad con sus ingenieros de carrera. Max ya lo había vivido en Singapur, cuando su ingeniero Gianpiero Lambiase tuvo que recurrir a comunicación codificada para guiarlo. "La competencia está haciendo un mejor trabajo que nosotros", admitió Mekies, "y nosotros hemos estado sufriendo más de lo que nos hubiera gustado."
Los problemas de largada, en cambio, son otra historia. Mekies dejó claro que no se trata solo del embrague, como sugirió Hadjar al decir que necesita rediseñarse. El problema cruza prácticamente todos los departamentos del equipo: motor, caja de cambios, embrague, unidad de potencia, turbo. Todo interactúa. "El rendimiento en la largada atraviesa prácticamente todos los departamentos, probablemente con excepción del aerodinámico", explicó el directivo francés.
Lo más revelador fue su conclusión: una solución genuina y de largo plazo no llegará en lo que resta de 2026. "Sé que no seremos la referencia antes de que termine la temporada. Eso requerirá algunos cambios importantes de diseño y de hardware, y es algo que solo veremos el próximo año", dijo Mekies. Es decir, hasta la llegada del reglamento de 2027.
Hay, eso sí, un margen de mejora inmediata. Red Bull reconoce que debería poder sacarle más partido a su hardware y software actuales, y tiene los ojos puestos en su equipo hermano Racing Bulls, que en promedio ha ejecutado mejores salidas esta temporada. Verstappen señaló que el material es idéntico y que la diferencia solo puede explicarse por los procedimientos. Mekies confirmó que el equipo aprende en cada carrera y que la brecha con los mejores en salidas se ha ido reduciendo desde el arranque del año en Melbourne, aunque todavía no alcanza para estar entre los de referencia.
La cruda realidad de Red Bull a estas alturas de temporada es que el coche ya pelea mucho más cerca de la punta, lo que hace que los problemas de largada duelan más que nunca. El rival de al lado ahora es más rápido, y salir mal en la parrilla ya no es un detalle menor: es la diferencia entre el podio y la victoria.
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