Lula Prohíbe Las Apuestas Deportivas En Brasil A Nueve Días De Las Elecciones
El decreto entra en vigor de inmediato y alcanza todos los tipos de apuestas digitales, incluyendo casinos en línea y su publicidad. Los clubes de fútbol ya advirtieron del impacto en sus finanzas.

Fue un golpe de efecto calculado al milímetro. A nueve días de las elecciones presidenciales en Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva firmó este viernes en São Paulo el decreto que prohíbe las apuestas deportivas y los casinos en línea en todo el país, en lo que su gobierno calificó como «una prohibición definitiva» que abarca «todos los tipos de apuestas digitales» y también la publicidad de las empresas del sector.
El decreto que prohíbe las apuestas deportivas entra en vigor automáticamente con su publicación en el Diario Oficial, aunque el Parlamento tendrá un plazo máximo de 120 días para convalidarlo y mantener su vigencia. Además, Lula enviará al Congreso, en régimen de urgencia, un proyecto de ley para tipificar la actividad en el código penal y, según explicó el ministro de Hacienda, Dario Durigan, «reforzar la represión del juego en el país».
El mandatario progresista convirtió el combate a las llamadas bets en una de sus banderas electorales, acusándolas de «estar destruyendo millones de hogares» al transformar «el vicio en beneficios». Las encuestas lo ubican en empate técnico con Flávio Bolsonaro, el senador e hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, lo que explica la urgencia del gesto.
Las casas de apuestas en línea fueron legalizadas en Brasil en 2018 durante el gobierno de Michel Temer y operaron sin regulación hasta 2023, cuando ya con Lula en el poder se reglamentó el sector mediante autorizaciones y pago de impuestos. Actualmente, 85 empresas operan de forma legal en el país. En 2025, cerca de 25 millones de brasileños apostaron 220,600 millones de reales, equivalentes a unos 42,500 millones de dólares, en apuestas deportivas y casinos digitales, según datos oficiales.
El fútbol brasileño, sin embargo, no celebró la medida. La semana pasada, cuando la prensa filtró que el gobierno evaluaba la prohibición, clubes como Palmeiras y Flamengo firmaron un comunicado conjunto que titularon «el fin del fútbol», alertando sobre el daño financiero que representaría. Se estima que las casas de apuestas aportan más de 1,000 millones de reales, cerca de 200 millones de dólares, al año en patrocinios a los equipos de primera división masculina.
La medida también implica un costo fiscal. En 2025, el gobierno recaudó unos 9,000 millones de reales, alrededor de 1,700 millones de dólares, en impuestos del sector, y en los primeros ocho meses de este año ya había superado esa cifra. Los clubes y las empresas del sector también advirtieron que la prohibición podría fortalecer el mercado ilegal de apuestas, un escenario que el gobierno tendrá que gestionar con el proyecto de ley que prepara para el Parlamento.
MTY
ATL
ATS
TIJ
RSO
VAL
BET
DEP
LEV
VIL
MAN
FUL
RMA
ATM
LIV
BOU
CRY
LEE
SUN
MNC
MCF
GET


