Steiner Critica A Ferrari Por No Admitir Errores Que Afectan A Hamilton Y Leclerc
El exjefe de Haas disparó contra la cultura interna de la Scuderia tras la fallida estrategia de neumáticos en el Gran Premio de Malasia, y puso a McLaren como modelo a seguir.

Ahí estaba Ferrari, con sus pilotos en pista mojada sobre goma de seco, y nadie en el muro movía un músculo para corregir la decisión. Esa imagen del Gran Premio de Malasia 2026 es exactamente lo que Günther Steiner no puede dejar pasar. El exjefe del equipo Haas criticó con dureza a Ferrari por su incapacidad de admitir errores en tiempo real, y lo hizo con nombre, apellido y ejemplo concreto.
"En McLaren se dice: 'Vale, creo que hemos tomado la decisión equivocada. Corrijámosla'", afirmó Steiner en el podcast Red Flags. La contrast con la Scuderia fue inmediata: "En Ferrari, sin embargo, se dice: 'No, tenemos que demostrar que hemos tomado la decisión correcta, aunque sea errónea, porque no podemos admitir que hemos tomado la decisión equivocada'".
Para Steiner, el problema no es un debate abierto en el muro de boxes, sino algo más profundo y silencioso. "No es que se discuta realmente en ese momento. Simplemente está ahí, en algún lugar de la mente: 'esta tiene que ser la decisión correcta. No la cambies, porque si no, estaré admitiendo que era errónea'." Un bloqueo mental que, en la pista, se paga con posiciones perdidas.
Lewis Hamilton y Charles Leclerc fueron las víctimas directas de esa rigidez estratégica en Malasia. El siete veces campeón del mundo salió con neumáticos de seco en asfalto mojado y ya daba la carrera por perdida cuando, según sus propias palabras, el período del coche de seguridad fue una "bendición". Contra todo pronóstico, Hamilton remontó hasta el podio y cruzó la meta tercero. "Desde luego, no esperaba acabar tercero al final", reconoció. Leclerc, su compañero en Ferrari, terminó cuarto, también recuperando terreno tras el caos inicial.
El capítulo de Malasia tiene, además, un antecedente que duele en Maranello. En el Gran Premio de 2009, Ferrari sacó a Kimi Räikkönen con neumáticos de lluvia sobre asfalto seco, apostando por un chaparrón que tardó en llegar. El finlandés se rezagó, destruyó sus gomas y, cuando la lluvia apareció de verdad, ya no había nada que hacer: cruzó la meta en la posición 14, fuera de los puntos.
La crítica de Steiner no es solo un golpe mediático. Apunta a una fractura cultural dentro de uno de los equipos más históricos de la Fórmula 1: la dificultad de separar el orgullo institucional de la toma de decisiones fría y rápida que exige una carrera. Mientras McLaren parece haber construido esa mentalidad ágil, Ferrari sigue batallando, según el italiano, con el peso de su propia leyenda.
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