Drew Rasmussen Lleva El No-hitter Hasta El Octavo Inning Y Los Rays Vencen 1-0 A Los Yankees En El ALDS
El as de Tampa Bay dominó a Nueva York con 10 ponches en el Juego 1 de la Serie Divisional, y el jonrón de Jonathan Aranda fue todo lo que necesitó.

Había silencio en el dugout de los Yankees. Rasmussen solo miraba hacia el plato, calculando. Y esa imagen lo resume todo: Drew Rasmussen llevó el no-hitter hasta el octavo inning, blanqueó a Nueva York con 10 ponches y condujo a los Tampa Bay Rays a una victoria de 1-0 en el Juego 1 de la Serie Divisional de la Liga Americana (ALDS), este sábado 3 de octubre ante 40,542 fanáticos que llenaron hasta la última butaca del Tropicana Field.
Fue una noche de esas que se cuentan durante años. Rasmussen retiró 15 bateadores consecutivos en algún punto de la actuación y llegó al octavo inning con el no-hit intacto, hasta que Austin Wells rompió la magia con un doble por la línea del jardín derecho con dos outs. Pero incluso ahí, el juego dentro del juego fue extraordinario: Wells intentó estirar el hit hasta tercera y fue eliminado en un relevo perfecto de Victor Mesa Jr. al torpedero Taylor Walls y de ahí a Junior Caminero. El no-hitter se fue, pero el cero en el marcador se quedó.
Con esa actuación, Rasmussen se convirtió en el séptimo lanzador de la Era Moderna en mantener un intento de no-hitter hasta el séptimo inning con dos outs o más en postemporada. El último en lograrlo había sido Aníbal Sánchez, cuando lo hizo con los Nacionales contra los Cardenales en el Juego 1 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional de 2019. También fue el intento de no-hitter más largo en la historia postemporada de la franquicia y el más extenso contra los Yankees en los playoffs en la Era Moderna.
El único error que los Bombarderos del Bronx pudieron cobrarle a Rasmussen fue real: él mismo. Su corazón. "Mi ritmo cardíaco estaba a mil latidos por minuto", admitió entre risas. "Solo intentaba ejecutar un pitcheo a la vez." Esa filosofía de dos ingredientes, preparación y ejecución, es la que le ha dado forma a una carrera que muchos en la industria siguen subestimando. El coach de pitcheo Kyle Snyder no es uno de ellos. "Es el estándar de la industria. A estas alturas, él fija el estándar", dijo Snyder. "Es el lanzador iniciador más subestimado del béisbol en los últimos cinco años, y la diferencia es significativa."
La única carrera del partido llegó en la tercera entrada: un jonrón de Jonathan Aranda contra Gerrit Cole que resultó ser todo el respaldo que el as necesitó. En sus últimas 13 aperturas, los Rays han ganado todas, una estadística que habla tanto del lanzador como del equipo que tiene detrás. "Si buscas la definición de as, en mi opinión, es Drew Rasmussen", dijo Aranda a través del intérprete. En 11 juegos de temporada regular ante Nueva York, Rasmussen acumula marca de 5-2 con una efectividad de 1.81, permitiendo dos carreras o menos en 10 de esas 11 salidas. Esta noche fue la cima de todo ese historial.
Tampa Bay abre el ALDS con una ventaja estadística contundente: en todas las series al mejor de cinco en la postemporada, los equipos que ganan el Juego 1 han avanzado 116 de 160 veces (73%). En las Series Divisionales con el formato actual 2-2-1, los equipos que ganan en casa el primer partido lo han hecho 42 de 56 veces (75%). El manager Kevin Cash, quien alguna vez comparó la ética de trabajo de Rasmussen con la de Roy Halladay, el Inmortal del Salón de la Fama, salió del estadio sin duda alguna de que aquella comparación fue justa. "He dicho muchas tonterías en mi vida", admitió Cash. "Esa no fue una de ellas."



