Drew Rasmussen Deja Sin Hit A Los Yankees En El Juego 1 De La División
El serpentinero dominó con 8.0 innings de un solo imparable y 10 ponches; Jonathan Aranda conectó el jonrón solitario que decidió el 1-0 a favor de Tampa Bay.

Durante ocho entradas, Drew Rasmussen deja sin hit a los Yankees y convirtió el Tropicana Field en una catedral del pitcheo. El resultado final, 1-0 en el Juego 1 de la Serie Divisional de la Liga Americana, no refleja ni la mitad de lo que ocurrió en St. Petersburg este sábado 4 de octubre.
Rasmussen llegó al octavo episodio con un juego perfecto en su bolsillo y al final cerró su faena con cifras que pocos pitchers pueden exhibir en postemporada: 8.0 entradas, un solo imparable permitido, 10 ponches, dos bases por bolas y 23 swings en blanco, la mayor cantidad en su carrera. El único imparable de Nueva York fue un doble que no llegó a ningún lado, literalmente: el jardinero cubano Víctor Mesa Jr. y el torpedero Taylor Walls ejecutaron un par de tiros de relevo en ese mismo octavo inning para retirar a Wells en tercera base cuando intentó estirar el batazo a triple. El peligro murió ahí.
"En mis ocho años en Grandes Ligas, quizás lo más dominante que yo he visto a un pitcher, especialmente en esta atmósfera, este partido, con la fanaticada que apareció hoy", declaró el dominicano Rodney Linares, coach de la banca de los Rays. Sus palabras no fueron exageración de vestuario: los 40,542 espectadores anunciados en el Tropicana Field representaron la mayor asistencia en ese estadio desde el Juego 5 de la División del 2010 ante los Rangers.
El único run de la noche llegó por el brazo del mexicano Jonathan Aranda, quien sacó su primer jonrón de por vida en postemporada frente a Gerrit Cole, un batazo de 417 pies que atravesó el jardín como sentencia. Aranda había conectado 22 cuadrangulares en la temporada regular, pero este valió por todos. "Jonny dio la cara de gran manera. Apenas está empezando a exhibir de qué es capaz en la postemporada", comentó el manager Kevin Cash.
La hazaña de Rasmussen cobra aún más dimensión al recordar que el 22 de septiembre también había dominado a esos mismos Yankees en el Bronx con 6.1 capítulos de una sola carrera y 11 ponches. "La adrenalina estuvo bien alta", reconoció el propio serpentinero. "Simplemente quería ejecutar un pitcheo a la vez". El cerrador Bryan Baker se encargó del noveno y los Yankees, que habían anotado 18 carreras en dos partidos ante Boston en la ronda del Comodín, se fueron sin anotar.
Esta fue la primera victoria de Tampa Bay en postemporada desde la ronda divisional contra los Medias Rojas en 2021. El cubano Yandy Díaz lo resumió con filosofía caribeña: "Hay un dicho cubano: el que da primero, da dos veces".
El lunes 5 de octubre llega el Juego 2 y con él otro duelo de pitcheo. Por los Yankees subirá a la lomita el as Cam Schlittler; por los Rays, el dominicano Freddy Peralta, quien registró efectividad de 3.25 en sus 10 aperturas con Tampa Bay al cierre de la temporada regular. Rasmussen deja sin hit a Nueva York una vez más en el recuerdo de St. Petersburg, pero la serie apenas comienza.



