Hamilton Suma Su Podio 208 Con Ferrari En Una Remontada Épica En Malasia
El británico salió con neumáticos de seco con la pista mojada, cayó al fondo del pelotón y terminó tercero en Sepang, ampliando su propio récord histórico de podios en la F1.

Había caído hasta la cola del pelotón. La pista de Sepang aún guardaba agua, y sus neumáticos de seco no encontraban agarre. Para cualquier otro piloto, la carrera hubiera terminado ahí, en la resignación. Para Lewis Hamilton, apenas estaba comenzando.
El podio 208 de Hamilton llegó de la manera más improbable: una tercera posición en el Gran Premio de Malasia que nació de un error propio, sobrevivió a la caída libre y se construyó vuelta a vuelta gracias a una estrategia impecable desde el muro de Ferrari. Con ese resultado, el siete veces campeón del mundo amplía su propio récord absoluto de podios en la Fórmula 1, una marca que nadie persigue de cerca: Michael Schumacher es segundo con 155, y Max Verstappen escala al tercer lugar con 135.
El origen del desastre fue una apuesta que salió mal. Tras la bandera roja, Hamilton inspeccionó el asfalto desde el muro de boxes y consideró que la pista estaba a punto de secarse. "La recomendación fue cambiar a neumáticos de seco. Pensamos que Max también montaría neumáticos lisos, así que creímos que era la decisión correcta, pero resultó ser todo lo contrario", explicó el británico. Verstappen eligió el compuesto intermedio, ganó metros y la carrera comenzó con Hamilton peleando por sobrevivir.
"Fue doloroso", admitió con una honestidad que pocas veces se escucha en el paddock. "La experiencia fue dolorosa. Para cuando nos dimos cuenta, ya era demasiado tarde". Completó 31 vueltas con los blandos sobre el asfalto mojado, manteniéndose en pista mientras su compañero Charles Leclerc entraba a boxes en la vuelta 10 para cambiar neumáticos. La apuesta de no parar fue arriesgada, pero le ahorró una parada y le mantuvo en la pelea.
A partir de ese momento, Ferrari no volvió a equivocarse. Tiempos de parada, elección de compuestos, ventanas de estrategia: todo salió bien. Hamilton fue remontando posiciones con la SF-26, un coche que esa tarde demostró tener el ritmo suficiente para pelear desde la primera fila, donde el británico había clasificado junto al poleman Verstappen. "Llegué a estar a un minuto de distancia, pero terminé tercero, un resultado realmente fantástico", reconoció. "Después de ese error, no volvimos a cometer ningún otro".
El resultado también tiene peso para la Scuderia: Ferrari regresa al podio tras una sequía de cinco carreras, justo en el circuito de Sepang, con el piloto que llegó a Maranello para devolverles la grandeza. Hoy, con 208 podios en su palmarés, Hamilton demostró que la clase no tiene fecha de caducidad.


