STEM Racing Construye El Futuro Talento De Ingeniería De La F1 Desde Las Aulas
91 equipos de 36 países compitieron en la Final Mundial 2026 en Singapur, donde estudiantes saudíes del Team Lynx Racing se alzaron campeones y soñaron con un día vestir los colores de un equipo de Fórmula 1.

Un grupo de seis estudiantes saudíes de secundaria entró al paddock de Singapur con los ojos bien abiertos. Eran los campeones de STEM Racing, la competencia que lleva 26 años construyendo el futuro talento de ingeniería de la F1. El Team Lynx Racing, cuatro chicos y dos chicas, recogió el trofeo 2026 en el propio podio del Gran Premio, estrechó la mano de Fernando Alonso y recorrió el garaje de Aston Martin. Para algunos de ellos, la esperanza es clara: la próxima vez que vean un garaje de F1 de cerca, será desde adentro, con el uniforme de un equipo puesto.
La Final Mundial se celebró en Singapur durante la semana previa al gran premio, en el Resort World Sentosa, y fue la edición más grande de su historia: 91 equipos de 36 países compitieron por una semana entera. La competencia, fundada en 2000 bajo el nombre de F1 in Schools y rebautizada como STEM Racing en 2024, les pide a grupos de entre tres y seis estudiantes que diseñen y fabriquen un auto de F1 en miniatura propulsado por cartuchos de CO2, capaz de recorrer 20 metros a velocidades de hasta 70 km/h. El diseño se hace con software CAD profesional, la carrocería se fresa en CNC y las alas se imprimen en 3D. Como en la F1 real, todos los autos pasan por verificación técnica.
Pero el concurso no termina en la pista. Los equipos también elaboran portafolios de marketing, planes de patrocinio, presentaciones orales ante jueces y montan un stand de boxes propio. La lógica es simple: en la F1 no basta con ser rápido. Hay que vender, comunicar y financiar.
El nivel que se vio en Singapur dejó impresionados hasta a los propios participantes. Noah, del equipo alemán Spectrum, que finalizó tercero en el podio, lo resumió con claridad: "Realmente aprendes a trabajar bajo presión como equipo". Aarav, líder del equipo Nebula de Singapur, observaba a sus rivales con la mirada calculadora de un diseñador de verdad: "Es realmente interesante ver cómo otros equipos resuelven los mismos problemas".
Y es que el talento de ingeniería que emerge de esta competencia ya tiene rostros conocidos en los mejores garajes del mundo. El griego Kyriakos Theofanidis ganó el evento en 2016 y hoy trabaja como ingeniero mecánico en Red Bull Ford Powertrains. El australiano James Mitchell llegó a la Final Mundial en 2023 y fue fichado por Aston Martin. Laurence Vines, del Reino Unido, pasó por STEM Racing y llegó a Williams como ingeniero de diseño estructural; hoy regresa al evento como comentarista, mentor y juez. "No sabía cuál era el camino de entrada hasta que descubrí la competencia por casualidad", contó Vines. "A los 15 años, estaba haciendo mi primer CAD. Luego estudié Ingeniería Mecánica en University College London con una beca completa y después hice una pasantía en Williams".
Amy Martin también encontró su camino a través de STEM Racing. Lo que empezó como una actividad escolar con amigas, siendo uno de los pocos equipos íntegramente femeninos en su año, terminó cuando fue seleccionada para la Williams Engineering Academy en 2016 y conoció a Nico Rosberg en el paddock. "Para una chica de 16 años, ver cómo podía ser mi futuro fue realmente electrizante", recordó. Hoy trabaja en Mercedes High Performance Powertrains como controladora financiera, donde su pasión por la ingeniería y su formación en finanzas convergieron de forma natural.
La relevancia del programa no se mide solo en historias individuales. Randy Singh, director de carreras de McLaren, reconoció el valor de estas iniciativas para la propia industria: "Todos los equipos se dan cuenta de la importancia del talento joven. Cosas como STEM Racing son súper útiles porque te enseñan mucho sobre cómo funciona un equipo de Fórmula 1: hay diseño, investigación, marketing y aspectos comerciales". Singh destacó que el programa de graduados de McLaren ya ha producido figuras que están en la pista este fin de semana, incluyendo al ingeniero de rendimiento de Oscar Piastri y al estratega principal del equipo.
Andrew Denford, fundador del programa, reconoció que STEM Racing recién empieza a doblar la esquina, impulsado también por el auge de popularidad que la F1 cosechó tras su presencia en Netflix. Hoy, 77 países forman parte del programa, que se extiende hasta niños de apenas seis años con formatos adaptados a cada edad. Para Denford, la misión sigue siendo la misma que en el año 2000: que cada estudiante descubra cuál es su conjunto de habilidades, ya sea como aerodinamista, jefe de proyecto o responsable de marketing. El podio de Singapur es solo el principio del recorrido.
NCX
GDL
QRO
ASL
ATL
JUA
LEO
UANL


