El Malestar Físico De Hamilton Explicaría Su Error En Singapur
El heptacampeón se pasó la entrada a pits bajo el VSC de la vuelta 39 y terminó la carrera requiriendo atención médica, lo que sugiere que su fallo no fue puramente estratégico.

Se dio por pasado. En la vuelta 39 del Gran Premio de Singapur, con el Coche de Seguridad Virtual en pista y una orden clara del muro de Ferrari para entrar a pits, Lewis Hamilton se pasó de la entrada. El error de Hamilton en Singapur, que le costó caer del podio al sexto lugar, pudo tener una explicación más profunda que un simple lapso de concentración: el heptacampeón no estaba bien físicamente.
La estrategia era simple y rentable. Charles Leclerc y Hamilton venían tercero y segundo, y la doble parada bajo el VSC habría sellado ese resultado. Leclerc entró. Hamilton no. En el radio del piloto británico sonó la disculpa de inmediato: "Cometí un error en la entrada". Fred Vasseur, director del equipo, lo confirmó después de la carrera: "Llamamos a ambos coches a los pits bajo el VSC. Lewis se pasó de la entrada y fue una pena, porque habría sido tercero y habría terminado ahí".
Pero el cuadro completo es más complejo. Singapur es, de por sí, el Gran Premio más exigente de la temporada: 30 grados de temperatura ambiente, 43 en el asfalto y una humedad que dispara la sensación térmica dentro del cockpit por encima de los 50 grados. En esas condiciones, hasta pilotos jóvenes como Kimi Antonelli sufrieron durante los momentos de VSC, cuando la baja velocidad estanca el aire caliente alrededor del monoplaza y la deshidratación se acelera. Hamilton, de 41 años, completó la carrera en ese ambiente sin estar en perfectas condiciones físicas, según información que trascendió tras la prueba.
El problema venía de antes. Hamilton había arrancado con neumáticos medios, en contra de la preferencia de los estrategas de Ferrari, que querían dos SF-26 agresivos persiguiendo a Max Verstappen. Esa elección lo obligó a abrir paradas en la vuelta 18, mucho antes de la ventana óptima que Pirelli estimaba entre las vueltas 25 y 31. Nunca encontró un ritmo convincente, aunque se mantuvo en zona de podio hasta que el VSC de la vuelta 39 cambió todo.
Sin el cambio de goma fresca, el rendimiento cayó en picada en las últimas vueltas. Antonelli y los dos McLaren de Lando Norris y Oscar Piastri lo superaron uno a uno. Ferrari terminó segundo con Leclerc y sexto con Hamilton, cuando la carrera ofrecía un segundo y tercer puesto al alcance. Vasseur fue directo al evaluar el balance: "Ayer terminamos segundo y tercero en el Sprint, y hoy segundo y sexto en la carrera larga. Pero hoy había una oportunidad de terminar segundo y tercero, y es una pena perder puntos de esta manera".
El desenlace más revelador llegó en el parque cerrado. Al terminar la carrera, Hamilton tuvo que ser atendido por los médicos del Centro Médico del circuito y solicitó una exención para ausentarse de las sesiones con los medios de comunicación, algo que la FIA le concedió. Para un atleta que cuida su preparación psicofísica con una disciplina casi monástica, llegar a ese punto habla del desgaste que acumuló durante las 62 vueltas del circuito urbano de Marina Bay. El error de Hamilton en Singapur existió, sin duda, pero la pregunta que queda en el paddock es si fue involuntario, producto de un momento de cuerpo que ya no respondía.



