Toto Wolff Admite Que La Polémica De Abu Dabi 2016 Fue "culpa Mía"
A diez años del título de Rosberg, el jefe de Mercedes reconoce que intentó controlar demasiado la situación final entre Hamilton y el alemán.

Hubo un momento en la última vuelta de Abu Dabi 2016 que resumió todo: Lewis Hamilton pisando el freno, el pelotón acercándose, y Nico Rosberg aguantando para coronarse campeón del mundo. Una escena que todavía arde. Y ahora, diez años después, Toto Wolff mira atrás y se señala a sí mismo. "Eso fue culpa mía", dice el jefe del equipo Mercedes sobre la polémica de Abu Dabi que marcó el cierre de aquella temporada.
Wolff reconoce que en aquel Gran Premio final intentó "controlar hasta el más mínimo detalle una situación que, en mi opinión, no tenía por qué controlarse". Con Rosberg llegando con doce puntos de ventaja sobre Hamilton, al alemán le bastaba con terminar tercero para proclamarse campeón. Cuando los dos pilotos de la estrella ocupaban las dos primeras posiciones en las vueltas finales, Hamilton redujo el ritmo deliberadamente buscando que su compañero perdiera posiciones. El equipo le ordenó por radio en varias ocasiones que acelerara. Él se negó. Rosberg aguantó. El título fue para él.
"Ojalá hubiera tenido los diez años más de experiencia que tengo ahora", reflexiona Wolff, "porque hay algunas cosas que habría gestionado de otra manera. Y quizá habría podido evitar algunas de las polémicas". La polémica de Abu Dabi es, para él, el ejemplo más claro de ese aprendizaje tardío.
El contexto de aquella temporada tampoco era sencillo de gestionar. Rosberg y Hamilton ganaron entre los dos 19 de las 21 carreras de 2016, lo que convierte ese año en la mejor temporada de Mercedes en toda su historia en la Fórmula 1. Ese dominio aplastante, sin embargo, alimentó una guerra interna que estalló en más de una ocasión sobre el asfalto. El choque más espectacular ocurrió en el Gran Premio de España en Barcelona: los dos pilotos de Mercedes iban primero y segundo cuando se llevaron por delante mutuamente y abandonaron los dos.
Lo que vino después es historia conocida: Rosberg levantó el trofeo de campeón del mundo, su único título, y pocos días después anunció su retirada. Wolff y Hamilton, en cambio, se sentaron a hablar en la cocina del jefe de equipo para cerrar heridas. El resultado de esa conversación quedó plasmado en cuatro títulos consecutivos del piloto británico entre 2017 y 2020. "Mi relación y la del equipo con Lewis es tan sólida como puede serlo, aunque en la pista seamos rivales. Y lo mismo ocurre con Nico", afirma Wolff. La página está pasada. Pero la escena de Abu Dabi seguirá siendo uno de los grandes momentos de tensión de la historia de la F1.



